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Los contenidos periodísticos que se publican en este resumen informativo son responsabilidad exclusiva de sus medios emisores y no representan, de manera alguna, la opinión de la Coordinación para el Diálogo y la Negociación en Chiapas.
México, D.F, 11 de marzo de 2010
EZLN
Con celeridad avanza edificación de la “ciudad rural” de Santiago el Pinar
Hermann Bellinghausen escribe desde Santiago el Pinar, Chiapas, que punto central y profundo de la montaña tzotzil, este municipio fue creado en 1999 por el gobierno de Roberto Albores Guillén como parte de un experimento de remunicipalización contrainsurgente que se desarrolló en la selva Lacandona y los Altos después de las masacres de Acteal y El Bosque. (La Jornada. Se anexa)
En México urge un cambio mediante la conjunción de voluntades: Luis Villoro
A México le urge un cambio social pero no tiene que ser violento, aunque sí debe cumplir con tres requisitos: abolir la injusticia, lograr una democracia real y reconocer la pluralidad del país. Con esta afirmación, el filósofo Luis Villoro cerró la presentación de su libro más reciente, Tres retos de la sociedad por venir: justicia, democracia, pluralidad, publicado por Siglo XXI Editores y presentado la noche del martes en el Aula Magna de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México. Los comentarios estuvieron a cargo de Federico Álvarez, Gabriel Vargas Lozano y Ambrosio Velasco, moderados por Jaime Labastida, director de Siglo XXI. Federico Álvarez, profesor universitario, identificó en el libro la conocida sensibilidad ética que está presente en la obra de Villoro, que se expresa cuando el filósofo de origen catalán y naturalizado mexicano dice: hay que huir del poder porque el poder es el que ejerce la injusticia, el que corrompe, el que ensucia; la vida no marcada por el poder constituiría la marca del hombre de bien. De acuerdo con la glosa de Álvarez, Villoro plantea que al poder hay que oponer un contrapoder: la resistencia a la dominación hasta alcanzar la abolición de la dominación. Ésa –dijo Federico Álvarez– es la lógica del Ejército Zapatista de Liberación Nacional. (La Jornada)
MONTES AZULES
Foro Social de Montes Azules
La situación de presión, hostigamiento y violencia hacia los poblados sin títulos agrarios que se ha incrementando en las últimas semanas, representa una "violación a los derechos agrarios, territoriales y sociales de los pueblos indígenas", manifestaron los asistentes al Foro Social de los Montes Azules realizado los días 5 y 6 de este mes en el ejido "Candelaria", municipio de Ocosingo, Chiapas. "Ninguna persona, comunidad o pueblo, por el hecho de vivir en un área natural protegida, puede ser privada de sus derechos, sobre todo, de los derechos a la vida, a la seguridad humana y a su libre determinación", agregaron en una declaración divulgada este martes. Añadieron que para defender los territorios, los Montes Azules y otras áreas naturales protegidas, es necesario defender la vida y los derechos de las comunidades, ejidos y poblados que están dentro y fuera de ella. (Cuarto Poder)
CHIAPAS
Acuerdan respetar derechos agrarios
La Asamblea Ejidal de la comunidad de San Gregorio Las Casas, municipio de Huixtán, dominada por católicos, acordó respetar los derechos agrarios de cuatro indígenas evangélicos con la condición de que se desistan de la demanda penal interpuesta en contra de las autoridades por los delitos de daños y contra la dignidad de las personas. Los protestantes, junto con sus familias, están en plantón frente al Palacio de Justicia de esta ciudad desde hace 55 días, en protesta porque por acuerdo de la asamblea habían sido privados de sus parcelas (48 hectáreas en total) desde el 17 de noviembre pasado. El acuerdo entre católicos y evangélicos se firmó la tarde del martes, después de una reunión de cinco horas efectuada en la comunidad, a la que asistieron el alcalde perredista de Huixtán, Ignacio Álvarez, funcionarios estatales y las partes. (Cuarto Poder, La Jornada)
Amenazan expulsar a familias evangélicas
Católicos tradicionalistas del ejido Nueva Sonora, municipio de La Concordia, amenazan con expulsar a seis familias adventistas que pretenden construir un templo en el poblado indígena en donde puedan realizar cultos de fe. Integrantes de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, que por temor a represalias en su contra pidieron omitir su identidad, denunciaron que los católicos radicales, la mayoría habitantes del lugar, se niegan rotundamente a que se concrete la edificación del templo. Aseguraron que por practicar una creencia distinta a la católica y negarse a participar en las festividades religiosas del ejido, son discriminados "y dicen que si seguimos insistiendo en nuestro deseo ya podemos ir agarrando nuestras cosas e irnos porque no lo van a permitir". (Cuarto Poder)
ASUNTOS INDÍGENAS
Consultará CDI situación que guardan derechos de las mujeres
La Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) realizará una consulta nacional sobre la situación que guardan los derechos de las mujeres en sus pueblos y comunidades. Al presentar los detalles de la consulta que iniciará en abril y concluirá en diciembre próximo, la coordinadora externa del evento, Laura Valladares, explicó que dicho mecanismo no se desarrollará a partir de preguntas sino de foros estatales. (El Financiero)
TEXTOS
Con celeridad avanza edificación de la “ciudad rural” de Santiago el Pinar
Hermann Bellinghausen/La Jornada
Santiago el Pinar, Chiapas. Punto central y profundo de la montaña tzotzil, este municipio fue creado en 1999 por el gobierno de Roberto Albores Guillén como parte de un experimento de remunicipalización contrainsurgente que se desarrolló en la selva Lacandona y los Altos después de las masacres de Acteal y El Bosque. Hoy es escenario de un nuevo experimento: será una “ciudad rural”, concepto de urbanización desarrollista que promueve el gobierno estatal como remedio a la “dispersión” de las comunidades; aunque dispersas siempre han sido, pues las habitan desde hace siglos campesinos.
El novedoso concepto, endosado a los Objetivos del Milenio, de Naciones Unidas, es interpretado así por los investigadores Miguel Pickard y Mariela Zunino: “Tras las diluvianas tormentas que cayeron en gran parte del sur-sureste de México en octubre y noviembre de 2007, el gobierno del estado de Chiapas impulsó el programa Ciudades Rurales Sustentables, que dotaría de vivienda a miles de damnificados que habían perdido a sus seres queridos, casas, tierras, animales y efectos personales”.
Sin embargo, apuntan, “el objetivo real del programa es ‘ordenar’ el uso de los recursos del campo, lo cual implica la separación del campesinado de la tierra que actualmente habita. El programa producirá la concentración de personas del campo en pequeñas aldeas, la enajenación de sus tierras y la explotación de éstas por grandes empresas”. Aquí no hubo inundaciones, sólo se trata de la localidad con menores “índices de desarrollo urbano”, según el gobierno.
Esta mañana los trascavos avanzan con enjundia sobre las laderas del cerro que envuelve la hoy cabecera municipal (hasta hace una década, agencia de San Andrés Larráinzar, que los zapatistas llaman municipio autónomo San Andrés Sakamch’en de los Pobres). Aplanadoras, motoconformadoras, tanques de tráiler, mezcladoras. La tierra aplanada es surcada por nuevos caminos apenas salidos el lodo, entre platanares en agonía y una suerte de tierra arrasada para dar lugar a edificios que conformarán una unidad habitacional, que oficialmente será “ciudad”.
Algunas brechas ya están densamente empedradas con grava. Desde sus camionetas coordinan el febril trabajo los ingenieros de constructoras privadas y gente del gobierno, a cuyos pies crece una moderna reservación india.
En su estudio Ciudades rurales en Chiapas: despojo gubernamental contra el campesinado, Pickard y Zunino recuerdan que en junio de 2008 los mandatarios de México, Centroamérica y Colombia relanzaron el Plan Puebla-Panamá (PPP) como Proyecto de Integración y Desarrollo de Mesoamérica, o Proyecto Mesoamérica. La nueva denominación “busca remozar el PPP, aunque su lógica siga siendo integrar y amoldar el territorio del sur de México a Colombia para que sirva al gran capital. De los más de 100 proyectos económicos que existían cuando arrancó el PPP en 2001, se acordó dejar sólo una veintena centrados en energía, electricidad, salud, educación, telecomunicaciones, agrocombustibles, carreteras y vivienda”.
Santiago el Pinar será la primera ciudad de cemento, edificios y calles entre estas montañas. De ubicación estratégica, colinda con San Cayetano (El Bosque), donde está la base militar que tiene en la mira el caracol zapatista de Oventic. También con las cabeceras de San Andrés y Magdalenas (otro “nuevo” municipio alborista, igualmente sustraído a San Andrés, pero hoy también zapatista). Sólo Santiago cumplió un pleno papel contrainsurgente: base de operaciones el Ejército federal de 1995 hasta hace un lustro, su primer alcalde en 1999 fue un militar retirado.
En la monografía oficial del nuevo municipio, publicada por el gobierno en 2006, se reconoce que los santiagueros “en un coyuntura específica (el levantamiento del EZLN en 1994) supieron aprovechar su situación política privilegiada de localizarse en un municipio estratégico, tanto para el zapatismo como para el gobierno”. Hoy son los más pobres de todos.
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