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Los contenidos periodísticos que se publican en este resumen informativo son responsabilidad exclusiva de sus medios emisores y no representan, de manera alguna, la opinión de la Coordinación para el Diálogo y la Negociación en Chiapas.
México, D.F, 10 de marzo de 2010
EZLN
Preparan protestas internacionales para denunciar ataques a zapatistas
Hermann Bellinghausen escribe desde San Cristóbal de las Casas, Chiapas, que debido a que “desde hace varios meses las agresiones y hostigamientos contra las comunidades y pueblos zapatistas se han incrementado”, la campaña Primero Nuestros Presos, la Red Contra la Represión y por la Solidaridad, y otro colectivos y organizaciones de La otra campañaconvocaron a movilizaciones y acciones en repudio a los ataques de grupos civiles armados afines al gobierno, y de apoyo a las comunidades afectadas. (La Jornada. Se anexa)
En su día, indígenas piden cese acoso del Ejército en Chiapas
En el marco del Día Internacional de la Mujer, celebrado el lunes, se conocieron en Chiapas dos pronunciamientos que expresan el testimonio y las demandas de las mujeres tzotziles de la región de los Altos. El primero, de las mujeres de Las Abejas, fue leído frente a la base del Ejército federal establecida hace más de 12 años en Polhó (Chenalhó), y revela el sentimiento y la experiencia de miles de mujeres indígenas en todo el país ante el fenómeno de la militarización de las comunidades. El segundo documento, de las madres, esposas, 'jóvenas' y niñas de la comunidad de Mitzitón, adherentes de la otra campaña en el municipio de San Cristóbal de las Casas, relata lo que significan para ellas la paramilitarización, el constante asedio policiaco y los proyectos gubernamentales de desarrollo turístico que ponen en riesgo las tierras indígenas y su vida comunitaria. (La Jornada)
CHIAPAS
Enfrentamientos en San Juan Chamula dejan cinco heridos
Cuatro policías y el juez municipal suplente de San Juan Chamula resultaron lesionados, cuando más de 100 indígenas de varias comunidades trataron de rescatar ayer por la madrugada a cinco personas detenidas la noche del lunes. Los arrestados retiraron piezas de concreto del muro de contención que divide a los cuatro carriles de la nueva carretera que comunica a San Cristóbal con la citada comunidad, en protesta porque no se han construido puentes peatonales, informaron fuentes gubernamentales. Los inconformes, que fueron repelidos por uniformados y civiles, exigen, además, indemnizaciones por terrenos que la vía afectó. Los informantes sostuvieron que los cinco tzotziles fueron liberados el martes por la mañana. (La Jornada, Cuarto Poder)
CULTURA
Descarta estallido social en México como en 1910
Para el escritor mexicano Carlos Monsiváis, la sociedad actual goza de un empoderamiento que le da la posibilidad de luchar por las causas justas, no obstante, descarta que en México pueda surgir un estallido social como el ocurrido en 1910.
En conferencia de prensa con motivo de la exposición "México a través de las causas", inaugurada la víspera en el Museo del Estanquillo, Monsiváis afirmó que no hay indicios de una gran Revolución, aunque exista un empoderamiento social como nunca se había visto y el cual, sigue creciendo. Esto no llevará a los ciudadanos a manifestarse en el plano electoral, pero sí a resistirse a ciertos hechos, pues ahora la ciudadanía denuncia. (Cuarto Poder)
ARTÍCULOS, COLUMNAS Y EDITORIALES
En defensa de bases de apoyo zapatistas
En El Correo Ilustrado, Rosalinda Mendoza, Javier Alcocer, Liz Tolentino, Amaranta Cornejo, Antonio Sarmiento, Ángeles Eraña, Karla López, Iraís García, Mariana Mora, Antonio Ramírez, Liliana de Icaza Carranza, Juan Carlos Páez, Marisela López, Víctor Ríos, Manuel Fernández Guasti, Alejandro Cornejo, Rocío Moreno, Alejandra Gasca, Carlos López Beltrán, Tania Flores, Carlos Manzo, Sofía Olhovich, Adriana Estrada Álvarez, Abraham Vilchis, Faviola Rivera, Kirareset Barrera García, Manuel Valdivia, Dolores Soto, Javier Villanueva Vázquez, Patricia King Dávalos, María Eugenia Valdés y Rafael Chávez Rivera informan que: “hemos leído con preocupación la denuncia que hace la junta de buen gobierno El camino del futuro, del caracol Resistencia hacia un nuevo amanecer, en La Garrucha. En ella se nos hace saber de los planes de la Opddic para desalojar con armas a las bases de apoyo zapatistas de la comunidad de Santo Domingo. Esta denuncia se suma a una serie de acontecimientos recientes en Chiapas, mismos que han sido disfrazados de conflictos intercomunitarios o religiosos por la prensa y los gobiernos. No se necesita, sin embargo, ser un gran conocedor para darse cuenta de que estos hechos dan continuidad a la estrategia contrainsurgente que los gobiernos implementan en contra de las bases de apoyo zapatistas. Las voces que hace 13 años acusaban la posibilidad de que una matanza sucediera en la región de Polhó se repiten ahora. No debemos permitir que los hechos se repitan. Estaremos atentos a las voces de las comunidades indígenas zapatistas y a los acontecimientos. Hacemos responsables a los tres niveles de gobierno de lo que pueda suceder y exigimos que se detenga inmediatamente la estrategia contrainsurgente en Chiapas y el resto del país.” (La Jornada)
Tiempo de Mediación, sin Carlos Montemayor
Jorge Lofredo escribe en su artículo que “la Comisión de Mediación (Comed) entre el Gobierno Federal y el Ejército Popular Revolucionario (EPR) anunció la decisión de volver a constituirse como tal, aunque ahora ampliada. Este retorno a sus labores de mediación no es un dato menor ni debe ser despreciado por intereses sectoriales debido a que es la única garantía de no actividad militar eperrista en el contexto de violencia actual de otro signo y además porque se enmarca dentro de un escenario plagado de augurios revolucionarios inminentes. (Diario de Oaxaca. Se anexa)
TEXTOS
Preparan protestas internacionales para denunciar ataques a zapatistas
Hermann Bellinghausen/La Jornada
San Cristóbal de las Casas, Chiapas. Debido a que “desde hace varios meses las agresiones y hostigamientos contra las comunidades y pueblos zapatistas se han incrementado”, la campaña Primero Nuestros Presos, la Red Contra la Represión y por la Solidaridad, y otro colectivos y organizaciones de la otra campaña convocaron a movilizaciones y acciones en repudio a los ataques de grupos civiles armados afines al gobierno, y de apoyo a las comunidades afectadas.
En Europa, organizaciones de diversos países anunciaron una semana de protesta –a efectuarse del 12 al 21 del presente– contra el gobierno mexicano por estas agresiones,
Los grupos nacionales impugnan las versiones del Gobierno estatal de que las Juntas de Buen Gobierno habrían solicitado reconocimiento al Congreso local. Citan el desalojo en Laguna de San Pedro (Montes Azules), “donde participaron los tres niveles de gobierno en contra de la comunidad zapatista que ya había sido desplazada de sus lugares de origen”, así como las agresiones de las “fuerzas paramilitares de la Organización para la Defensa de los Derechos de los Pueblos Indígenas y Campesinos (Opddic), apoyadas por policías estatales y municipales en Bolón Ajaw”. Y ahora en Santo Domingo (Casa Blanca), “donde Opddic amenaza a los compañeros con desalojarlos de su comunidad”.
A este clima de “hostigamiento físico” se suman “personas que sin escrúpulos declaran que las agresiones han provenido de las bases zapatistas y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), ayudando a construir un escenario de intervención militar de graves consecuencias”. Todo esto “para servir los dictados de los dueños del dinero, quienes ven las tierras chiapanecas y su riqueza natural como botín para la construcción de proyectos turísticos que vendrán a despojar y desplazar a los verdaderos dueños de ese territorio, los pueblos originarios”.
Desde “la Europa solidaria”, colectivos y organizaciones del Estado Español, Francia, Italia, Alemania y Suiza llaman a una “semana de acción en solidaridad con las comunidades zapatistas en resistencia”, mediante un manifiesto en el que expresan: “Este 2010 en Chiapas el capitalismo golpea fuerte”. Desde su alzamiento en 1994, los zapatistas “han desarrollado en sus comunidades diferentes sistemas de salud, educación, comercio, justicia, cultura y agricultura”. Ellos son, “el gobierno y el territorio autónomo y autogestionado más grande, más duradero y más firme del último siglo”. Además, “muestran que es posible una vida sin capitalismo, construida en y para lo colectivo”.
La autonomía “sigue avanzando”, mas “los malos gobiernos no cesan de atacar y amenazar” la continuidad de esta alternativa. “Ya son muchos los sucesos violentos (San Sebastián Bachajón, Mitzitón, Bolón Ajaw), que se suman a la liberación de los paramilitares de Acteal y la reconstitución de grupos paramilitares formados, entrenados y financiados por el Estado mexicano”.
Los rebeldes enfrentan una campaña del Gobierno chiapaneco, que mientras dice respetar los derechos de los pueblos “encarcela y mata a los disidentes sociales y aplaude la liberación de los paramilitares”, sostiene el manifiesto.
Por su parte, organizaciones sociales y obreras españolas señalaron que por las “gravísimas agresiones a las comunidades” en semanas recientes, “la tensión es cada vez mayor, mientras el gobierno y los medios tratan de esconder la realidad diciendo que son conflictos intercomunitarios o religiosos”.
Tiempo de Mediación, sin Carlos Montemayor
Jorge Lofredo/Diario de Oaxaca
La Comisión de Mediación (Comed) entre el Gobierno Federal y el Ejército Popular Revolucionario (EPR) anunció la decisión de volver a constituirse como tal, aunque ahora ampliada. Este retorno a sus labores de mediación no es un dato menor ni debe ser despreciado por intereses sectoriales debido a que es la única garantía de no actividad militar eperrista en el contexto de violencia actual de otro signo y además porque se enmarca dentro de un escenario plagado de augurios revolucionarios inminentes.
Y no solo ello sino que también se aspira a establecer una mesa de diálogo para encontrar una salida definitiva a la trascendente cuestión de la desaparición forzada de personas sucedida bajo la vigencia de un estado de derecho. En la práctica, encausará un conflicto político-militar (que incluyó los sabotajes contra los ductos de Petróleos Mexicanos) exclusivamente en términos políticos que obliga al grupo armado a continuar la tregua aún cuando no ha habido respuesta alguna sobre lo sucedido con sus integrantes.
Tratar de reducir a la Comed a una suerte de mera instancia burocrática-administrativa para ganar tiempo es un error grosero de cálculo político. El paso del tiempo sin alguna respuesta a lo ocurrido es un recurso que se agotará en si mismo: no es posible mantener el statu quo ni continuar en la incertidumbre sin variaciones al respecto porque lo que produce es la continuidad de una situación de ilegalidad que acaba generando un alto grado de inestabilidad para todas las partes. Por un lado, la administración federal no podrá garantizar la no irrupción de un nuevo frente de violencia política, ahora si proveniente de una organización guerrillera; por el otro, el EPR se verá obligado a actuar puesto que no encuentra respuestas a través de la instancia mediadora; y un tercer aspecto de la misma cuestión reside en que la apuesta al fracaso de la Comed es, también, un mensaje a otras organizaciones (no clandestinas, armadas y ni siquiera necesariamente revolucionarias) que demandan por sus derechos y que concluyen en que la vía de la negociación no tiene espacios para desarrollarse institucionalmente ni tampoco construye una garantía para evitar que se repita a futuro lo sucedido. Otro sentido no menos importante es que el transcurso del tiempo resulta inversamente proporcional a las posibilidades de vida de los desaparecidos (en uno de sus últimos escritos el grupo armado insiste en que ambos se encuentran con vida, hecho que -por supuesto- no suscriben la Comed ni la administración federal); por lo tanto, el paso del tiempo se ha vuelto un valor fundamental en el desarrollo de estos acontecimientos.
Con el paso del tiempo se va perdiendo el sentido humano de los desaparecidos y aumenta el sentido político de la desaparición. Sin respuestas, la desaparición se convierte en consigna y declaración en tanto que se vuelve una carga y a la vez lección política: el mensaje es que esta práctica (aún) se ejecuta y que no encuentra una respuesta política efectiva que la pueda revertir.
Sin embargo, se asume la cuestión no desde un punto de vista ético-político o moral sino desde el desarrollo de las relaciones de poder lo que, por lo tanto, condiciona la visualización que la versión oficial hace de la guerrilla frente a este 2010. En este sentido, puede observarse que es bajo el costo para relegar tanto al EPR como a la Comed a la invisibilidad. En contrapartida a ello, es muy alto el riesgo que se corre sin ofrecer salidas políticas a la cuestión planteada. Por lo tanto, ante la imposibilidad del aniquilamiento policial-militar al EPR, ni la aplicación de una censura eficaz que acalle la demanda eperrista y la actividad de la Comed, se opta por manipular cierto grado de trascendencia del tema hasta que ya no produzca mayor relevancia e interés y acabe tapado por otros temas coyunturales.
Ello plantea un dilema al grupo armado pues sí puede transitar la vía política con relativa eficacia (de hecho, redundó su apoyo a la Comed y en la continuidad de la misma) aunque de fondo no obtiene respuestas a sus demandas; entonces las que se redefinen son sus formas políticas para trascender además por este medio. No obstante, lo que se redefine también es el carácter subversivo del EPR: debido a que la censura y la represión no han desaparecido pero sí han perdido gran fuerza respecto a décadas anteriores, los argumentos de la vía armada “porque no hay otros caminos” también ha perdido su argumento fundamental. Y he ahí la cuestión.
Si el EPR no se ha radicalizado, ni ha endurecido su discurso ni acción, entonces debe considerarse que ha existido una apertura democrática que no ha continuado desarrollándose (no logra institucionalizar, por ejemplo, las labores de una mediación) sino que, en algunos aspectos (como el que nos ocupa), ha retrocedido.
En este aspecto tampoco logra responder preguntas fundamentales: ¿qué es la guerrilla mexicana hoy? Y ¿por qué, a excepción de Colombia, México es el país que tiene guerrillas operando en su territorio? Quizá aquí sea el punto donde hace falta volver la mirada al trabajo que legó Carlos Montemayor: “falta en los análisis políticos de Seguridad Nacional comprender que la guerrilla siempre es un fenómeno social. Por su estructura clandestina, por su capacidad de fuego, por su configuración como fuerzas de autodefensa o ejércitos populares, la opinión pública, los discursos oficiales y los análisis de gobierno eliminan sistemáticamente la vinculación de la guerrilla con procesos sociales concretos y la convierten en delincuencia o criminalidad inexplicable”. (La Jornada, 3 de marzo de 2009.)
En torno al EPR se produce un vacío que hace imposible, o bien se evita, conocerlo a fondo. Ello lleva a crear lo que el profesor Carlo Morgandini llamó “miedo anárquico”. Este tipo de miedo hace referencia sobre algo que no se sabe lo que es, o no se quiere saber, se pretende ocultar o desvirtuar. Por lo tanto, para el conocimiento de algo que nos amenaza, está “vacío”. Pero ese vacío debe ser llenado y es allí donde la versión oficial empieza a configurarlo a imagen y semejanza de la necesidad y calidad de enemigo que necesita establecer, tanto sea para alcanzar homogeneidad interna cuando la ha perdido o bien para legitimar su propia existencia.
Y la guerrilla, hoy, ocupa ese lugar.
Posdata
Carlos Montemayor
Conocí a Carlos Montemayor durante el 2008, en ocasión de la posibilidad que la Comisión de Mediación me ofreció para aportar un punto de vista acerca del reclamo del EPR por sus dos desaparecidos. En la segunda oportunidad, nos pusimos a platicar acerca del lugar de la guerrilla en el México de hoy. Le reconocí que el primer texto serio que leí sobre el tema fue “La guerrilla recurrente”, de su autoría; primero como adelantos publicados en La Jornada y Proceso, luego como un pequeño libro verde editado por la UACJ, inconseguible en la ciudad excepto por los buenos oficios de un librero de la calle Madero. Intercambiamos puntos de vista: la guerrilla debe ser comprendida, también, como el emergente de un reclamo social más profundo, me aseguró cuando ya había concluido la reunión. Le contesté que me preocupaba la idea de abordarla a partir de una imagen congelada (por ejemplo, sólo a partir de las explosiones de Pemex) y no como un proceso político-social dinámico desvirtúa su razón de ser y la vuelve un objeto que sólo puede ser aniquilable. Parece que la idea le resultó interesante porque para la próxima visita a México habíamos acordado encontrarnos nuevamente para profundizar en la cuestión.
Al leer sobre su muerte, recordé de inmediato las palabras que Cornelius Castoriadis dedicó a Hannah Arendt, aplicables para esta ocasión: “No se honra a un pensador alabándolo y ni siquiera interpretando su trabajo, sino que se lo hace discutiéndolo, manteniéndolo así vivo y demostrando por los hechos que ese autor desafía el tiempo y conserva su vigencia”.
Sin embargo, siento que hoy nos hemos quedado huérfanos.
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