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Los contenidos periodísticos que se publican en este resumen informativo son responsabilidad exclusiva de sus medios emisores y no representan, de manera alguna, la opinión de la Coordinación para el Diálogo y la Negociación en Chiapas.

México, D.F, 2 de enero de 2009

EZLN

El mal gobierno ha dedicado 15 años a golpearnos: EZLN

Hermann Bellinghausen escribe desde Oventic, Chiapas, que “los zapatistas, los pueblos indígenas que nos propusimos luchar por un mundo mejor y más humano, empezamos a ser más perseguidos y golpeados en todos los aspectos por los malos gobernantes de nuestro país, los poderosos y los partidos políticos”, señaló ayer el comandante Daviden el discurso central de la celebración por los primeros tres lustros del levantamiento armado del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). (La Jornada. Se anexa nota y discurso)

Celebra EZLN, quince años

Carlos Herrera menciona que al celebrar el 15 aniversario de su alzamiento armado, el EZLN manifestó que el gobierno mexicano y partidos políticos en el poder "no cesan sus ataques de muchas formas con el fin de detener el avance de nuestra lucha y destruir nuestras bases que son todos los pueblos en resistencia". Con la presencia del comandante David, unos 3 mil zapatistas y cientos de simpatizantes de México y de otros países, celebraron en la comunidad de Oventic, sede de la Junta de Buen Gobierno Corazón Céntrico de los Zapatistas Delante del Mundo, el 15 aniversario del levantamiento armado. En este acto, al que no asistió el Subcomandante Marcos, se realizaron actividades deportivas y culturales. (Cuarto Poder, El Heraldo de Chiapas)

Con bailes, rememora el EZLN alzamiento

Fredy Martín Pérez subraya que el EZLN conmemoró el 15 aniversario de su alzamiento armado, ante más de 2 mil simpatizantes mexicanos y extranjeros, que se reunieron en esta localidad, considerada centro rector del grupo rebelde en Los Altos de Chiapas. Hasta el último minuto del 31 de diciembre, los asistentes al evento político esperaban ver al Subcomandante Marcos, pero el orador principal en el evento fue el comandante David, quien llegó acompañado por un grupo de autoridades autónomas y dirigentes rebeldes de la región Altos, donde el EZLN tiene presencia. David repasó los 15 años de vida del EZLN, como su posición con los partidos políticos, la postura de los rebeldes ante programas oficiales y el programa de lucha antineoliberal. (El Universal, Milenio)

Celebran zapatistas sin Subcomandante

Silvia Garduño destaca que nada impidió que los indígenas y demás invitados pudieran disfrutar de la fiesta, como tampoco lo fue el hecho de que el Subcomandante Marcos no asistiera. “¿Va a venir Marcos?”, preguntó una mujer a un indígena tzotzil. “Lo dudo mucho, pero nunca se sabe. Vamos a ver”, le respondió el indígena. Cuando el contingente de autoridades autónomas y miembros de la Comandancia General del EZLN entraron al templete, acompañados por música de banda, el indígena advirtió que Marcos no había venido. El Subcomandante debía estar al final de la fila, después de los Comandantes. “Me da igual que (Marcos) no haya venido. Es una persona, pero él no ha hecho todo. Claro que habría animado la gente, pero también está bueno ver que están ahí sin él. Hay mucha gente que dice que él ya no vive en la Selva, que vive en España, hay muchos rumores”, dijo Sara, de 20 años y originaria de Suecia. La única mención que se hizo del Subcomandante Marcos se dio al final de los discursos, cuando se lanzaron vivas al EZLN y al décimo quinto aniversario de su levantamiento, al primer festival mundial de la Digna Rabia, a los caracoles, a los municipios autónomos y a las Juntas de Buen Gobierno. “¡Viva el Subcomandante Insurgente Marcos!”, gritó un zapatista. “¡Viva!”, respondió la gente. (Reforma, El Informador)

Chiapas conmemora su revolución sin el subcomandante Marcos

El 1 de enero de 1994, con el subcomandante Marcos a la cabeza, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) se levantó en armas en Chiapas, el Estado más pobre de México, para reclamar a las autoridades atención, justicia y democracia para la población local, en su mayoría indígena. Para conmemorar la fecha, unos 2.000 simpatizantes del EZLN se congregaron en la ciudad de Oventic con ánimo festivo y poco espacio para proclamas políticas. Quince años después del alzamiento, la pobreza sigue golpeando a las comunidades autóctonas y no se ha logrado firmar un acuerdo definitivo para mejorar las condiciones de vida de los indígenas. Hasta el último minuto del 31 de diciembre, los asistentes al evento político esperaban ver aparecer a su líder más destacado, el subcomandante Marcos, pero no apareció ni envió mensaje alguno. (El País)

Se cubren el rostro y así se inicia la ceremonia

Diego Enrique Osorno describe que a las 11 de la noche del 31 de diciembre el Ejército Zapatista de Liberación Nacional arrancó en Oventic la conmemoración del levantamiento. Las manos del abanderado de la escolta del EZLN son ásperas, están llenas de grietas, tienen las articulaciones inflamadas y al saludar son muy cálidas. Encallecidas y al mismo tiempo sensibles. (Milenio. Se anexa)

La otra cara del alzamiento

J. de Jesús Algarín Durán recuerda que “hace 15 años, cinco reporteros de Veracruz fuimos testigos de los cruentos enfrentamientos que se registraron en municipios de Los Altos de Chiapas, entre un incipiente Ejército Zapatista de Liberación Nacional y el Ejército Mexicano. Tuvimos la tarea de presenciar hechos históricos que pocos conocieron. Nosotros 5 tuvimos la suerte de poder estar en el lugar preciso de los hechos, incursionar con los convoyes militares y testificar que aquella masacre fue por desatinos enormes de un ser ególatra que huyó a la sierra, después de retar al Ejército Mexicano, dejando indefensos a cientos de indígenas que creyeron en sus ideas de libertad, justicia y reparto justo de la tierra. Con todo el respeto a los muertos indígenas que ofrecieron su vida anhelando un futuro mejor para sus pueblos. El primero de enero de 1994, millones de mexicanos tuvieron que voltear abruptamente a ver la rebelión de miles de indígenas miserables, que con palos, machetes y rifles de madera desafiaron por vía de la guerra a un ejército mexicano bien entrenado, equipado con armas de alto poder y sobre todo bien alimentado, en busca de un sueño que les sembró un seudo guerrillero llamado subcomandante Marcos. Necesario es hacer hincapié que tanto el Ejército Mexicano como los miembros del EZLN cometieron graves atrocidades. Me sigo preguntando, para qué tanta muerte, qué ganó Marcos al llevar a la masacre a cientos de indígenas. También me pregunto ¿Qué celebran?” (El Sol de Córdova)

Los zapatistas y la muerte de inocentes

Tomás Contreras García señala que “a quince años del alzamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en el estado de Chiapas, los recuerdos quedan. El dolor de perder a sus seres queridos, imborrable para muchos y el presenciar la masacre de cientos de inocentes, no se olvida, ni se olvidará. Lo que pasó en el estado de Chiapas es del dominio público. Unos lo calificaron como un movimiento político, organizado por el mismo Gobierno Federal; otros, la sublevación de la gente más marginada. La realidad, los intereses de unos cuantos y la manipulación de gente pobre, de aquellos que creyeron que con un rifle de madera iban a cambiar a todo el país. El engaño de políticos que no tuvieron sentimientos, pero sobre todo que no dimensionaron la magnitud de lo que podría ocurrir, y ocurrió. Si en Las Margaritas, Oxchuc y otras comunidades de los Altos de Chiapas, los enfrentamientos habían dejado funestos resultados, lo ocurrido en Ocosingo, es difícil de narrar. Todos, y digo todos, los que tuvieron la oportunidad de estar en el mercado de Ocosingo, presenciaron una de las más grandes masacres de México. Los niños, mujeres y ancianos que vendían su mercancía, así quedaron sobre sus puestos, abatidos por las balas, junto con sus clientes. Zapatistas en los pasillos y en los accesos, con armas de madera. Un cuadro desgarrador, porque había menores de 10, 11, 12 años de edad, masacrados, empuñando un rifle de madera. Así, en medio de las balas y junto a los zapatistas, reporteros de esta editora conocieron la veracidad de los hechos. (El Sol de Córdoba)

“Traición a la patria”

Siete indígenas tzeltales acusados de ser los primeros traidores a la patria en el siglo XX después de la Revolución Mexicana, habitan en Laguna El Carmen Pataté, comunidad de las cañadas de la selva Lacandona, desde hace 15 años. Desde entonces pertenecen a la Asociación Rural de Interés Colectivo (ARIC), una de las cuatro fracciones en que se dividió la agrupación después de 1994, y fueron acusados por el Ejército Mexicano de pertenecer al Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), siete meses antes de que éste hiciera su aparición pública el primero de enero de 1994. Fueron los primeros encarcelados por su presunta participación en la guerrilla zapatista, cuando ésta todavía no se daba a conocer públicamente. Ellos no saben si la acusación de “traidores a la patria” deba enorgullecerlos por absurda, o apenarlos por su delicada implicación. Pero están seguros de su inocencia, y de la honda huella que el alzamiento zapatista dejó en ellos y sus familias. El 22 y el 23 de mayo de 1993, siete meses antes de la insurrección armada del EZLN, tropas del Ejército mexicano localizaron el campamento Las Calabazas en la sierra Corralchén, de la selva Lacandona. Fue el primer indicio firme de la presencia del hasta entonces desconocido grupo rebelde. Esto provocó los primeros enfrentamientos entre fuerzas federales y zapatistas, con bajas mortales y heridos de ambos bandos, y trajo en consecuencia un enorme despliegue militar en la zona. El 24 de mayo de 1993, con tres muertos y algunos heridos en sus filas, decenas de uniformados llegaron a Pataté y rodearon el pueblo. Al final de la inspección y del interrogatorio colectivo, ocho indígenas fueron escogidos y, con la mentira de que los regresarían poco después, los llevaron detenidos a la comunidad La Garrucha, a unas dos horas, donde los militares construyeron su campamento. Ellos eran Tiburcio Ruiz Clara, Melchor Jiménez López –quien falleció hace dos años–, Lázaro Pérez Lorenzo, su hijo Marcos Pérez Jiménez, Nicolás Clara Ruiz, Manuel Clara Ruiz, Antonio López Jiménez y Melchor López Jiménez. Después de tres días de interrogatorios sobre su presunta actividad guerrillera y la ubicación de los demás campamentos, fueron internados en el área de máxima seguridad del penal de Cerro Hueco, en la capital chiapaneca. Salieron de la cárcel el 23 de mayo de 1994, la víspera del primer aniversario de su detención. Los ocho indígenas regresaron a Laguna El Carmen Pataté. Lo triste, afirmaron, es que después de 15 años, las 36 familias que habitan en el poblado, a unos 60 kilómetros de la cabecera municipal de Ocosingo, siguen en la marginación. (La Jornada)

ARTÍCULOS, COLUMNAS Y EDITORIALES

Lo que son las cosas

En la columna Templo Mayor se comenta que “en el día en el que Cuba celebró los 50 años de su Revolución y el EZLN recordó los 15 años de su aparición, los líderes de ambos movimientos, guardada toda proporción, brillaron por su ausencia. En Chiapas el Subcomandante Marcos nomás no se apareció por Oventic, en donde los integrantes del comando zapatista recordaron los tres lustros de su alzamiento. Bueno, ni comunicado mandó. Tienen razón quienes afirman que, en estas épocas, ¡ya ni la nostalgia es como la de antes!”. (Reforma)

EZLN festeja sin “el sub

En la columna Pepe Grillo se escribe que “en Chiapas aún hay EZLN, pero parece que ya no ‘sub Marcos’. Al festejar 15 años, ni una señal de Rafael Guillén, con o sin capucha. Esto revive las versiones de que dejó la selva chiapaneca, y que se fue a vivir a Francia. Y es que esta vez ya ni una carta mandó Guillén a la prensa”. (Crónica)

TEXTOS

El mal gobierno ha dedicado 15 años a golpearnos: EZLN
Hermann Bellinghausen/La Jornada

Oventic, Chiapas. “Los zapatistas, los pueblos indígenas que nos propusimos luchar por un mundo mejor y más humano, empezamos a ser más perseguidos y golpeados en todos los aspectos por los malos gobernantes de nuestro país, los poderosos y los partidos políticos”, señaló ayer el comandante David en el discurso central de la celebración por los primeros tres lustros del levantamiento armado del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).

“Durante 15 años hemos sufrido amenazas, hostigamientos, persecusiones, ataques militares y paramilitares. El mal gobierno, los partidos políticos y sus aliados, aunque sean gente pobre, no cesan de sus ataques de muchas formas con el fin de detener el avance de nuestra lucha y destruir nuestra base que son todos los pueblos en resistencia.”

En el caracol Resistencia y rebeldía por la humanidad, y a nombre del Comité Clandestino Revolucionario Indígena, Comandancia General del EZLN, los comandantes David y Javier, quienes por cierto participaron en la toma de San Cristóbal de las Casas el primero de enero de 1994, dieron lectura al mensaje rebelde (en castellano y tzotzil, respectivamente) ante unas 2 mil bases de apoyo zapatistas de la zona Altos, así como centenares de colectivos e individuos nacionales y extranjeros que participan en el primer Festival Mundial de la Digna Rabia, que a partir de este viernes continuará en San Cristóbal de las Casas.

“El mal gobierno durante 15 años ha fundado, financiado y entrenado a los grupos paramilitares en todos los pueblos, que tienen la tarea de provocar, amenazar y dividir a nuestros pueblos”, señalaron los comandantes tzotziles. “Para debilitar y destruir nuestras bases sociales, el mal gobierno ha estado repartiendo limosnas a través de sus programas asistenciales a las familias afiliadas a los partidos políticos, con el fin de contentar, acallar y calmar el hambre de la gente pobre.”

Admitiendo que “desgraciadamente hay hermanos indígenas que han caído en las trampas del mal gobierno, creyendo que con esto van a mejorar sus condiciones de vida sin luchar”, el CCRI del EZLN sostuvo anoche: “Los zapatistas no nos levantamos en armas para pedir migajas o que nos traten como limosneros. Luchamos por una verdadera democracia, libertad y justicia para todos, por el bien de la humanidad y contra el neoliberalismo, por otro mundo más justo y humano, donde quepamos todos los que habitamos nuestro planeta”.

A pesar de los logros zapatistas en la construcción de gobiernos propios en las comunidades, las palabras “centrales” del festejo, donde también hubo baile, deportes y canciones, expresaron un dolor que no cesa ni se rinde: “Los malos gobernantes, los poderosos, los que se consideran señores y dueños de todo, se empeñan en saquear las riquezas de nuestros pueblos, en destruir a la naturaleza y en destruir a la humanidad”.

Considerando “necesario y urgente que toda la gente buena y honesta” una sus palabras, luchas, resistencia y digna rabia, los zapatistas sostuvieron la esperanza “de que otro mundo es posible”. Invitaron a sus “hermanos compañeros” a organizarse, unirse “en sus pueblos” contra un “enemigo común”, y buscar la forma y los mecanismos para “unir y globalizar” luchas, resistencias y rebeldías.

Esto “sólo será posible si nos proponemos caminar y luchar juntos sin importar los tiempos y las distancias”. El EZLN llamó a hacer “fuertes y grandes” la lucha, la resistencia, la digna rabia y la rebeldía. Como “pueblos originarios de estas tierras” adviertieron que seguirán adelante, resistiendo “con dignidad y rebeldía los golpes del mal gobierno”.

En estos 15 años no sólo han sido golpeados. “Hemos aprendido a resistir y sobrevivir.” Esto, reconocieron, “también ha sido posible por el apoyo y la solidaridad de muchos hermanos y hermanas de México y el mundo. Con esfuerzo y dificultad hemos tratado de dar unos pasos, pero aún no ha sido suficiente para resolver los problemas y las grandes necesidades de nuestros pueblos”.

Con ese tono autocrítico tan arraigado entre los indígenas zapatistas de Chiapas, los comandantes dijeron que si bien las autoridades autónomas “han tratado de resolver los problemas de nuestros pueblos y algunas de sus múltiples necesidades, gran parte de nuestras necesidades siguen sin soluciones; el hambre, la miseria y las enfermedades van aumentando día con día”.

A pesar de los incumplimientos y engaños del gobierno, los zapatistas anunciaron que siguen adelante, “porque no traicionaremos la sangre de nuestros caídos”.

Antes del discurso central de la comandancia, saludaron a las caravanas de México y otros países los comandantes Domingo y Florencia, dando “gracias a la vida y a todos los que nos han apoyado durante estos 15 años de guerra”, pues así permanecen “con vida y en pie de lucha”.

Con una gran bandera nacional a sus espaldas, presidieron la sobria y poderosa ceremonia decenas de autoridades autónomas de la región, la junta de buen gobierno (JBG) Corazón céntrico de los zapatistas delante del mundo, y los diferentes consejos municipales autónomos de los Altos. “Esta lucha es nuestra, de ustedes y de nosotros”, había confiado la JBG ante los presentes.

 

Comunicado del CCRI-CG del EZLN a 15 Años de su levantamiento armado
(Transcripción del mensaje leído en castellano por el comandante David, y en tzotzil por el comandante Javier)/La Jornada

Los zapatistas, los pueblos indígenas que nos propusimos luchar por un mundo mejor y más humano, empezamos a ser más perseguidos y golpeados en todos los aspectos por los malos gobernantes de nuestro país y por los poderosos y los partidos políticos.

Y así durante 15 años hemos sufrido amenazas, hostigamientos, persecusiones, ataques militares y paramilitares. El mal gobierno, los partidos políticos y sus aliados, aunque sean gente pobre, no cesan sus ataques de muchas formas con el fin de detener el avance de nuestra lucha y destruir nuestra base que son todos los pueblos en resistencia.

El mal gobierno durante 15 años ha fundado, financiado y entrenado a los grupos paramilitares en todos los pueblos, que tienen la tarea de provocar, amenazar y dividir a nuestros pueblos.

Para debilitar y destruir nuestras bases sociales el mal gobierno ha estado repartiendo limosnas a través de sus programas asistenciales a las familias afiliadas a los partidos políticos con el fin de contentar, acallar y calmar el hambre de la gente pobre.

El mal gobierno ha tratado de convencer y comprar la conciencia de nuestras bases de apoyo, prometiéndoles mejores condiciones de vida para olvidar a sus muertos y a sus justas demandas. Desgraciadamente hay hermanos indígenas que han caído en las trampas del mal gobierno creyendo que con esto van a mejorar sus condiciones de vida sin luchar.

Sin embargo, nosotros los zapatistas no nos levantamos en armas para pedir migajas o que nos traten como limosneros. Nosotros luchamos por una verdadera democracia, libertad y justicia para todos. Luchamos por el bien de la humanidad y contra el neoliberalismo. Luchamos por otro mundo más justo y más humano. Por un mundo donde quepamos todos los que habitamos nuestro planeta.

Pero los malos gobernantes, los poderosos, los que se consideran señores y dueños de todo, se empeñan en saquear las riquezas de nuestros pueblos, en destruir a la naturaleza y en destruir a la humanidad.

Es necesario y es urgente que toda la gente buena y honesta de nuestro país y de todos los países del mundo unamos nuestra palabra, nuestras luchas, nuestra resistencia y nuestra digna rabia. Tenemos esperanza de que otro mundo es posible.

Por eso, a todos los hermanos y hermanas, compañeros y compañeras de México y del mundo les pedimos y los invitamos a organizarse y unirse cada quien en sus pueblos en contra de un enemigo común. Pero debemos buscar la forma y los mecanismos de cómo unir y globalizar nuestras luchas, nuestras resistencias y nuestra rebeldía.

Pero sólo será posible si nos proponemos caminar juntos y luchar juntos sin importar los tiempos y las distancias que nos encontremos.

Hermanos y hermanas, compañeros y compañeras, llevemos pues adelante nuestras banderas de lucha, hagamos fuerte y grande nuestra lucha, nuestra resistencia, nuestra digna rabia y rebeldía.
Nosotros los zapatistas, los pueblos originarios de estas tierras vamos a seguir adelante en la lucha que hemos iniciado. Vamos a seguir resistiendo con dignidad y rebeldía los golpes del mal gobierno.

En 15 años que nos han venido golpeando hemos aprendido a resistir y a sobrevivir, pero es también porque hemos contado con el apoyo y la solidaridad de muchos hermanos y hermanas de México y el mundo.

Es así que hemos comenzado a construir nuestras autonomías en los distintos niveles, como la salud, la educación, en la comercialización y en el autogobierno de nuestros pueblos.

Con esfuerzo y dificultad hemos tratado de dar unos pasos pero aún no ha sido suficiente para resolver los problemas y las grandes necesidades de nuestros pueblos.

Nuestras autoridades han tratado de resolver los problemas de nuestros pueblos y algunas de las múltiples necesidades de nuestras comunidades, pero la gran parte de nuestras necesidades siguen sin soluciones. El hambre, la miseria y las enfermedades van aumentando día con día.

A pesar de todo esto seguimos adelante en nuestra lucha porque no traicionaremos la sangre de nuestros caídos, que lucharon hasta dar la vida por democracia, libertad y justicia. Seguiremos el ejemplo de ellos y ellas, y seguir nuestra consigna de luchar por la patria o morir por la libertad.

Comité Clandestino Revolucionario Indígena, Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
Desde el Caracol 2, Oventic, zona Altos de Chiapas, México.
1 de enero del año 2009

Se cubren el rostro y así se inicia la ceremonia
Diego Enrique Osorno /Milenio

A las 11 de la noche del 31 de diciembre el Ejército Zapatista de Liberación Nacional arrancó en Oventic la conmemoración del levantamiento.

Las manos del abanderado de la escolta del Ejército Zapatista de Liberación Nacional son ásperas, están llenas de grietas, tienen las articulaciones inflamadas y al saludar son muy cálidas. Encallecidas y al mismo tiempo sensibles.

El sargento le pide a él y a los demás indígenas que se alisten para la ceremonia por el 15 aniversario de su rebelión. “Todos pónganse el pasamontañas”, ordena. Los hombres están colocados a un lado de un enorme escenario construido por una de las Juntas de Buen Gobierno, creadas hace tres años por los zapatistas, ante el rechazo de la ley de autonomía indígena.

Mientras la escolta se alista, el grupo Diamante toca canciones rancheras. “¿Qué, no van a venir Los Tigres del Norte o Joan Sebastian?”, bromea Arturo Mendívil, un joven del Distrito Federal que forma parte de la otra campaña zapatista. El baterista de Diamante, un niño de 13 años, a veces se distrae por acomodarse el paliacate rojo que cubre su boca y parte de su nariz.

Causa sensación. Visitantes nacionales y extranjeros que han venido a la conmemoración rebelde no paran de hacerle fotos. Sus compañeros músicos zapatistas se burlan de él con chistes en tzotzil, que les causan carcajadas mientras tocan.

“Traigan ya las dos banderas: la nacional y la de lucha”, dice mientras tanto, el sargento de la escolta zapatista, que dentro de unos minutos, al dar las once de la noche del 31 de enero (medianoche zapatista), arrancará los festejos, paseando los dos lábaros.

Un par de mujeres encapuchadas llegan luego con una bandera mexicana y con otra que tiene las siglas EZLN enmarcadas por la demanda: “Democracia, Justicia y Libertad”. El grupo Diamante deja a la mitad una canción de Ramón Ayala para dar paso a la ceremonia.

Ante la multitud, indígenas miembros de las bases de apoyo zapatistas acordonan el paso de la escolta y el arribo de algunos miembros del comité clandestino revolucionario indígena, que esta vez viene encabezado por el comandante David, quien habla sobre las horas demasiado lentas y los días demasiado rápidos de la lucha zapatista a lo largo de 15 años.

Primero suena el Himno Nacional y luego, con mayor fuerza, el zapatista. Muchas manos izquierdas en la sien acompañan la jornada. Algunos fuegos pirotécnicos son disparados, pero apenas se notan debido a la neblina, una visitante asidua de este caracol de los Altos de Chiapas. Es un acto modesto, organizado por campesinos. Oventic queda donde acabó el pasado. El Ángel de la Independencia está muy lejos.

En primera fila de la celebración, mientras habla el comandante David, están los visitantes nacionales y extranjeros, que han llegado en el contexto del Festival Mundial de la Digna Rabia. A varios metros de distancia del escenario, en pequeñas lomitas, donde han montado sus tiendas de lona, los zapatistas de las diversas comunidades de Chiapas presencian la ceremonia.

Luego viene el baile. El abanderado de la escolta del EZLN busca a su mujer para bailar. Le pregunto sobre la lucha zapatista y me responde que sólo me puede decir que hace 15 años los caciques chiapanecos eran tan avaros que cuando se iban a dormir paraban los relojes, para que no se les gastaran.

“Hoy acá ya casi no hay caciques, ni avaros. Lo que sí hay son los relojes, pero ahora marcan la otra hora, un tiempo otro”.

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