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Los contenidos periodísticos que se publican en este resumen informativo son responsabilidad exclusiva de sus medios emisores y no representan, de manera alguna, la opinión de la Coordinación para el Diálogo y la Negociación en Chiapas.
México, D.F, 22 de diciembre de 2009
ACTEAL
Zapatistas invaden terreno, informan
Presuntos adherentes de La Otra Campaña invadieron el rancho "La Granda", de 230 hectáreas, propiedad del arquitecto Luis Marcial Corzo, un activista que ha seguido de cerca el accionar del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en los últimos 16 años. Por la mañana del lunes, unos 20 tzeltales realizaron un bloqueo carretero sobre la Carretera Panamericana, a la altura de El Carmelito, en el municipio de Teopisca, para luego ingresar al predio ubicado al lado nororiental de Amatenango del Valle. Las personas que se encontraban en la propiedad del investigador de la cultura zoque y tzeltal, salieron del lugar sin que se registraran incidentes. De inmediato los tzeltales procedieron a entrar a la propiedad, sin que causaran daños, pero de inmediato colocaron una manta: "Nosotros los campesinos e indígenas adherentes de La Otra Campaña, al no tener terrenos, nos vemos obligados a recuperar estas tierras. Estamos dispuestos a derramar sangre. Atentamente EZLN". El acceso de la propiedad que cuenta con una casa del siglo XVIII y que ha recibido en los últimos años a activistas de varias partes del mundo que han realizado trabajados de agricultura y educación, fue cerrado. El grupo de presuntos adherentes de La Otra Campaña está encabezado por Simón Ara Santis, originario de Amatenango del Valle. Un vocero de los tzeltales declaró que están dispuestos a "armarse" de nueva cuenta si son despojados del rancho del que se posesionaron en la mañana del lunes. Y agregó: "Aquí vamos a estar y no nos van a sacar". Cuando se dio la toma del predio, agentes de la Policía Municipal realizaron una inspección en el área a distancia, sin acercarse al lugar, para evitar confrontaciones de los indígenas. Hasta la noche del lunes, ninguna Junta de Buen Gobierno (JBG) de las regiones Altos o Fronteriza había reivindicado la toma de la propiedad. Luis Marcial Corzo, dueño del lugar, se encuentra desconcertado por la toma de la propiedad donde se han impartido cursos de fotografía, de pintura y se les ha enseñado a leer a indígenas tzeltales. Marcial Corzo ha seguido de cerca el accionar de las comunidades indígenas zapatistas. Desde los diálogos de Catedral, ha participado en los "cinturones de paz" y ha documentado el accionar de los rebeldes zapatistas en los municipios rebeldes desde 1994. Desde hace varios años pendía una amenaza de invasión sobre la propiedad, pero los tzeltales nunca la realizaron, sino hasta finales del 2009. Marcial Corzo pedirá la intervención de las Juntas de Buen Gobierno para saber si en realidad los ocupantes de su propiedad son adherentes de La Otra Campaña. Desde hace varios años, Marcial Corzo ha permitido que los indígenas tzeltales de Amatenango aprovechen los árboles maderables. (Cuarto Poder)
ACTEAL
Foro en Acteal plantea construir la otra justicia, ante la impunidad prevaleciente
Ante la impunidad que prevalece en México y la certeza de que la justicia no funciona en favor de los intereses del pueblo, representantes de agrupaciones sociales y movimientos nacionales e internacionales convocados por la Sociedad Civil Las Abejas plantearon este lunes construir otra justicia, a partir de los elementos comunitario, político y jurídico.
En las conclusiones del Foro Conciencia y Esperanza. Construyendo la Otra Justicia, que tuvo lugar en esta comunidad tzotzil. En el eje político, se propuso mantener la información, la conciencia, la difusión de la memoria y proponer la articulación de las luchas sociales del pueblo, de tal forma que vayamos creando una correlación de fuerzas favorables a las demandas populares y al respeto a los derechos humanos, y en lo jurídico, aprovechar los espacios y fisuras del sistema sin centralizar todos nuestros esfuerzos en la vía legal. En las resoluciones del foro, dadas a conocer esta noche, los participantes en la reunión, entre ellos trabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas, así como miembros del Frente de los Pueblos en Defensa de la Tierra de San Salvador Atenco y del Comité 25 de Noviembre de Oaxaca, además del general Francisco Gallardo, afirmaron que en México se está dando una represión selectiva y sistemática dirigida contra líderes sociales de movimientos que resisten a las políticas privatizadoras del Estado y del gran capital. La justicia del gobierno está muerta y tenemos que construir la otra justicia, como la que tenían nuestros antepasados, afirmó Sebastián Pérez Vázquez, dirigente de Las Abejas, grupo al que pertenecían los 45 tzotziles asesinados en 1997. La conmemoración del aniversario 12 de la matanza tiene un significado diferente al de otros años, sostuvo, pues hace unos meses la SCJN ordenó liberar a 29 paramilitares que estaban sentenciados por el múltiple asesinato. Los sobrevivientes se sienten angustiados y preocupados porque los paramilitares están libres y porque la justicia retrocedió, añadió el dirigente, quien el 31 de diciembre concluye su periodo al frente de la agrupación. El general Gallardo manifestó que con su resolución de agosto y noviembre pasados para liberar a los 29 paramilitares, la SCJN dio la última vuelta a la tuerca para mantener la impunidad en México, lo que tiene que ver con una política de Estado. Cerrados los caminos de la justicia, afirmó, los agraviados deben de recurrir a los tribunales internacionales. El de Acteal es un crimen de Estado porque tuvo la aquiescencia del presidente [Ernesto Zedillo] y de los poderes del Estado, aseveró. (La Jornada)
Matanza de Acteal, una herida abierta
Antonio Ortega informa en su reportaje: “Nada ha cambiado en Acteal, a 12 años de la matanza de 45 indígenas, se ‘ha transformado un poco la escenografía, se han abierto caminos y hay más comunicaciones, pero la pobreza y el olvido político y social son iguales en Los Altos de Chiapas’, señala el investigador de El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) Gerardo González.
El clima político que reina en la comunidad es de temor, desconfianza y desesperanza, describe Sebastián Pérez Vázquez, presidente de Las Abejas, organización católica a la que pertenecían las víctimas. Piensa que ‘en México la justicia del Gobierno está muerta, tenemos que construir otra como la de nuestros antepasados’ que evite las confrontaciones y procure la concordia”. (CNNExpansión.com. Se anexa texto)
Acteal sitio de conciencia: un recordatorio de la impunidad en México
R. Aída Hernández Castillo escribe: “la Coalición Internacional de Sitios de Conciencia decidió incluir a la comunidad tzotzil de Acteal, como uno de los 17 sitios históricos en el mundo que tienen como función recordar a la humanidad injusticias del pasado, con el objetivo de evitar que éstas se repitan y contribuir la construcción de una cultura ciudadana de derechos humanos. La comunidad tzotzil de Acteal se une al Museo del Distrito Seis (Sudáfrica), Museo Gulag (Rusia), Museo de la Guerra de Liberación (Bangladesh), Lower East Side Tenement Museum Estados Unidos (EU), La Casa de los Esclavos (Senegal), Memoria Abierta (Argentina), Memorial Terezín (República Checa) y a The Workhouse (Reino Unido), entre otros. Veo, sin embargo, un contraste importante entre estos sitios de conciencia, y nuestro pequeño Acteal, cuya historia es más reciente, donde estamos hablando de un presente marcado por la impunidad, y por el temor al regreso de los paramilitares.
Los sobrevivientes de la masacre de Acteal, los huérfanos, los y las viudas, las familias que vieron a sus hijos, hermanos, abuelos morir a manos de paramilitares viven en zozobra por el temor de que los asesinos regresen a vengarse por los años que tuvieron que pasar en la cárcel. A la vez, la indignación ante la impunidad y la falta de credibilidad del máximo órgano de justicia de la nación ha marcado la relación que esta población indígena tiene con el Estado y sus instituciones. (La Jornada)
ARTÍCULOS, COLUMNAS Y EDITORIALES
La Odisea del 2010
León Krauze escribe en su artículo: “Termina una década. Para el mundo, estos diez años que concluyen han sido trágicos y sorpresivos. A finales de 1999 pocos hubieran previsto que la vuelta del siglo implicaría, para Estados Unidos, el comienzo de ocho años de gobierno de un vaquero primitivo y corto de miras que involucraría a su país en al menos una guerra cuestionable, nutriéndose de la ignorancia y el conservadurismo más despreciable de la sociedad estadunidense. ¿Y para México? Pues basta hacer memoria. En 1999, la sociedad mexicana enfrentaba, con brío, el primer proceso electoral del nuevo siglo. El PAN había elegido a un hombre vigoroso para encabezar su intento por, finalmente, “sacar al PRI de Los Pinos”. La campaña de Vicente Fox resultaría un éxito: México tendría su oportunidad de llevar a buen puerto la anhelada transición política. Los mexicanos enfrentábamos, entonces, un solo gran reto: consolidar la madurez democrática y civil de un país hundido en la más pertinaz dictadura corporativa. ¡El mayor problema social de México era la guerrilla zapatista! Ahora, en la época de los charcos de sangre en Cuernavaca, el subcomandante Marcos y sus encapuchados parecen un recuerdo de alguna novela costumbrista. (Milenio)
Brunori arriba a Chiapas para entregar Informe
El relator de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU, Alberto Brunori, arribó a Chiapas para visitar la comunidad de Acteal y criticó el hecho de que en Chiapas se registren violaciones de derechos humanos y lo grave es que estén impunes y no sólo eso sino también haya casos de agresiones contra organismos defensores. Desde el 2006 a la fecha se han documentado 102 casos, de los cuales la mayoría han quedado en la impunidad; casi un 98 por ciento, sostuvo. La situación radica en la existencia de una campaña de desprestigio sobre el trabajo de los defensores de derechos humanos, acotó. Brunori, se entrevistó con varios actores gubernamentales en materia de derechos humanos, y explicó ante los medios de comunicación que presentó un informe ante las autoridades gubernamentales del estado, enfocado a precisar las dificultades para operar de los defensores ante la inseguridad. De hecho adelantó que estará presente en la celebración del aniversario de la masacre de Acteal, y consideró que el hecho es un argumento claro para los organismos civiles con el fin de trabajar a favor de la defensa de los derechos humanos. (Cuarto Poder)
TEXTOS
Matanza de Acteal, una herida abierta
Antonio Ortega informa en su reportaje: “Nada ha cambiado en Acteal, a 12 años de la matanza de 45 indígenas, se ‘ha transformado un poco la escenografía, se han abierto caminos y hay más comunicaciones, pero la pobreza y el olvido político y social son iguales en Los Altos de Chiapas’, señala el investigador de El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) Gerardo González.
El clima político que reina en la comunidad es de temor, desconfianza y desesperanza, describe Sebastián Pérez Vázquez, presidente de Las Abejas, organización católica a la que pertenecían las víctimas.
Piensa que ‘en México la justicia del Gobierno está muerta, tenemos que construir otra como la de nuestros antepasados’ que evite las confrontaciones y procure la concordia. Dice que ‘las cicatrices no cierran’ y en ‘la memoria está fresca la masacre’ del 22 de diciembre de1997, cuando hombres armados, ‘paramilitares’ supuestamente del PRI atacaron con rifles y maches a más de un centenar de habitantes de Acteal que rezaban en el centro de la población.
El saldo fue de 45 muertos, en su mayoría mujeres, niños y ancianos. En el poblado del municipio de Chenalhó, al que pertenece Acteal, cuenta González a CNNExpansión, ‘la justicia en lo jurídico y social es materia pendiente, los gobiernos local y federal siguen una lógica perversa sustentada en los programas asistenciales que no sacan a la gente de la pobreza y no solucionan los conflictos de fondo’, donde se da una lucha por el poder comunitario en medio de la marginación.
Amarga realidad
Meses antes de la masacre, el entonces obispo de San Cristóbal de las Casas, Samuel Ruiz, advirtió que entre los pobladores del municipio de Chenalhó se daba una enconada lucha que ya había cobrado casi una veintena de muertos entre militantes del PRI, simpatizantes del Ejército Zapatista de Liberación Nacional y gente de Las Abejas. La disputa de un banco (mina) de arena y control político en la región eran las causas.
Doce años más tarde, dice Gerardo González, "sigue dándose una lucha por el poder, se da con el transporte público, las tierras y la política, lo cual es preocupante en una región en la cual hay desplazados (zapatistas que se dicen perseguidos), temores de venganzas (por la liberación de los indígenas condenados indebidamente como autores de la matanza) y las condiciones de pobreza".
En Acteal, se ha dado una marcada división, un grupo de indígenas pretende dar vuelta a la página y aceptar abiertamente ayuda del gobierno, mientras otro que se identifica como seguidor de los "mártires" (asesinados) insiste en que no se ha hecho justicia, a pesar de que unas 180 personas han sido procesadas. La Suprema Corte liberó en 2009 a 29 de los sentenciados, después de que comprobó que fueron juzgados con pruebas falsas.
El investigador del Ecosur comenta "no creo que todos los detenidos y acusados de paramilitares sean culpables, pero es posible que entre los liberados por la Corte se encuentren dos o tres". Hace doce años, los gobiernos federal y local lanzaron una cacería de brujas, "detuvieron a todos los que consideraron sospechosos, no buscaron hacer justicia, sino responden políticamente al suceso, y por eso los familiares y amigos de las víctimas piden justicia, lo mismo que los cercanos a los inocentes que fueron juzgados y condenados injustamente".
Pérez Vázquez asegura que Las Abejas y otros habitantes de la región piensa que los liberados son "paramilitares" y comienzan a volver a sus casas en Chenalhó y sus alrededores, a pesar de que existe un acuerdo con el gobierno de Chiapas para que los indígenas que pasaron más de diez años presos y fueron liberados no retornen a sus comunidades, lo que crea temores.
Mientras tanto, un portavoz del gobierno de Chiapas, asegura que "todo está en calma", la gente de Acteal recuerda a sus "mártires", pero no hay signos de riesgos de violencia.
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