 |
 |
Los contenidos periodísticos que se publican en este resumen informativo son responsabilidad exclusiva de sus medios emisores y no representan, de manera alguna, la opinión de la Coordinación para el Diálogo y la Negociación en Chiapas.
México, D.F, 15 de agosto de 2009
ACTEAL
No al retorno a Chenalhó: Sabines
A dos días de la libertad de los indígenas por el caso Acteal, exonerados por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), el gobernador de Chiapas, Juan Sabines, sostuvo que el que no regresen a Chenalhó es para evitar un acto de provocación y "defendemos y respaldamos a Las Abejas, y en este caso lo que se hace es un acto preventivo". Dijo que a los indígenas tzotziles liberados, el gobierno del Estado ofreció la reubicación sin ningún tipo de riesgo, al sostener que la decisión de no retornar fue un acuerdo público pactado con cada uno de los tzotziles que el pasado miércoles recobraron su libertad tras casi 12 años de encarcelamiento. En la región, dijo el gobernador, no hay tensión, pero reconoció que sí hay para unos mucha molestia por la decisión y la libertad de los internos, otros más la celebran; sin embargo el gobierno expresa su neutralidad en el tema, su convicción, y que la cultura de paz se debe construir todos los días, y la única forma es siendo responsable. Antes, el gobernador había sostenido que Chiapas es un estado muy diferente al de 1997. Hoy es un Chiapas donde el pueblo ha crecido y madurado, donde el respeto es la base fundamental, y donde hay otras condiciones, una agenda diferente, sostuvo, donde antes era de lastimar al EZLN, "mi gobierno no es ese, y es respetuoso, a los que piensan diferente". Por ello, lo que ha hecho el gobierno es hacer un acto preventivo al solicitarle a los liberados no retornar a Chenalhó, " no discutimos la acción de la justicia, nos toca acatarla, es una orden de la SCJN y que ahora lo que hace el gobierno evitar riesgos al momento en que quieran regresar a Chenalhó los indígenas liberados", es más dijo "creo que ninguno es de Acteal, son de las regiones, y la idea es que no regresen para que no haya un acto de provocación". (Expreso Chiapas, El Heraldo de Chiapas, La Jornada)
La decisión de la SCJN, respetable: Gómez Mont
Fernando Gómez Mont, secretario de Gobernación, expuso que en la decisión de la SCJN de otorgar la libertad a indígenas implicados en la masacre de Acteal, imperó la legalidad. “La Corte, de manera institucional, resolvió; hoy por hoy hay una institucionalidad, y como un demócrata y como secretario de Gobernación, escucho, respeto y aprendo”, indicó. (La Jornada, El Heraldo de Tabasco)
“No ordené fabricar pruebas”: Madrazo
Al afirmar que jamás ordenó obtener o fabricar pruebas ilegales en el caso Acteal, el ex procurador general de la República (PGR) y ahora cónsul en Seattle, Jorge Madrazo Cuéllar, anunció que analizará con sus ex colaboradores la resolución de la SCJN y fijará su posición en el asunto. “Jamás instruí, oriente, admití a sabiendas o toleré que se obtuvieran pruebas de una manera ilícita”, aseguró el ex procurador al reconocer que está “preocupado, frustrado y esto es mínimo con todo dolor que han sentido y padecido las comunidades, los presuntos responsables y las víctimas”.
Explicó que junto con el ex fiscal del caso, Efrén González Pola, intervino mucha gente de la PGR, todas llevadas desde el DF, debido a que la delegación en Chiapas, resultaba insuficiente para el caso. Las 124 personas que fueron consignadas por la PGR con o sin detenido fueron acreditando su presunta responsabilidad conforme a los elementos del tipo penal y la presunta culpabilidad que es lo que exige la Constitución al Ministerio Público, indicó Madrazo Cuéllar. “Pusimos a disposición de al menos tres jueces todo el material probatorio que tuvimos, que fueron los que dictaron el auto de formal prisión, quienes revisaron ese auto y quienes dictaron la sentencia, aunque ahora pareciera que jueces y fiscales se hubieran confabulado para actuar”, dijo y añadió: “Lo que no se puede entender es que se diga que esas pruebas se fabricaron”. (El Universal, Milenio, La Jornada, Crónica)
Considera el PAN que no debe quedar impune matanza en Acteal
El presidente de la Comisión de Justicia del Senado de la República, Alejandro González Alcocer, demandó investigar la matanza de 45 indígenas en Acteal, Chiapas, ocurrida en diciembre de 1997, porque "este caso no puede quedar en la impunidad". Subrayó que si en las investigaciones "hubo manejos inadecuados" por parte de las autoridades, tampoco debe haber impunidad. Lo principal es que se haga justicia a las víctimas, por lo que si las personas que acaban de ser liberadas no fueron, entonces "hay que buscar a los verdaderos responsables, detenerlos, seguir los procesos y sancionar a quien tenga que sancionarse", indicó. Respecto a los 20 indígenas que fueron liberados luego de permanecer presos por años, González Alcocer se pronunció porque se les restituyan sus derechos humanos, "si es que fueron violados". (Diario de Yucatán, Notimex)
Cuestiona el Frayba decisión de la SCJN
Con la liberación de los 20 indígenas sentenciados por el caso Acteal, la SCJN “se convierte en un perpetrador más de la masacre asumiendo su papel en la estrategia de contrainsurgencia en el marco del conflicto armado no resuelto en Chiapas, dando pie a la tergiversación de los hechos sucedidos el 22 de diciembre de 1997”, lamentó el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas. En un comunicado, el organismo responsabiliza a los ministros de tomar la decisión “de los riesgos a la vida, integridad y seguridad personal”, de las personas sobrevivientes, familiares, testigos y pobladores de las comunidades de Chenalhó. “Priorizó la valoración de los requisitos de forma sin indagar en el fondo del caso y sin llevar a cabo una profunda argumentación jurídica dentro de la audiencia pública, frivolizando un caso tan grave y ominoso como es la Masacre de Acteal”, lamentó el Centro. Repudia que “se pregona como un hecho histórico trascendente para la justicia mexicana siendo que en vez de abonar a una justicia verdadera que fortalezca el estado de derecho, se optó por la liberación de paramilitares, quienes fueron y son identificados plenamente como autores materiales por las personas sobrevivientes y testigos directos del crimen de lesa humanidad”. Hacen un llamado a la sociedad civil a no permitir “que la impunidad y los intereses contrainsurgentes de los sucesivos gobiernos escriban la historia, pronunciando públicamente su inconformidad sobre la ‘decisión vergonzosa’ y a exigir al gobierno mexicano que garantice la vida, la seguridad e integridad personal de los sobrevivientes y testigos de la Masacre de Acteal”. (Expreso Chiapas)
Externan algunos liberados deseo de regresar a Chenalhó
Algunos de los liberados por el caso Acteal que actualmente permanecen en un hotel, reiteraron su intención de retornar a sus comunidades de origen. Antonio Gutiérrez Santiz, Lorenzo Ruiz Vázquez y otro indígena que se identificó como “Don Miguel”, originarios de la comunidad Los Chorros el primero y La Esperanza los otros dos, expresaron que no están convencidos de establecerse en un lugar distinto a Chenalhó.“Nosotros queremos regresar, no estamos nada contentos con que nos tengan acá (en un hotel ubicado a 15 kilómetros de Tuxtla Gutiérrez), firmamos el acuerdo que nos dijo ayer el gobierno pero no sabemos bien que decía (el documento) y no nos han dicho nada de las casas y si es que nos van a dar terreno”, expresó Antonio. Junto con otros diez de sus compañeros, los libertados expresaron que quien está haciendo “las negociaciones” en su nombre, con el gobierno estatal para reubicarlos, es el ex dirigente del partido Cardenista, Manuel Anzaldo Meneses y su esposa Juana García Palomares, pero por el momento no han concretado ningún acuerdo. (Expreso Chiapas, La Jornada)
Buscarán liberados regresar a Acteal
Recargado en la barra de una palapa está Pedro Girón Pérez, quien junto con tres hombres sostiene una conversación en su lengua materna, el tzotzil. Estos cuatro indígenas fueron liberados del penal "El Amate", donde se conocieron, tras haber sido acusados por la matanza del 22 de diciembre de 1997 en Acteal, municipio de Chenalhó. A 20 minutos de Tuxtla Gutiérrez, cerca del municipio de Berriozábal, se ubica "El Encanto", centro recreativo y de eventos especiales, donde están los liberados. Bartolón dice que es triste hablar de la situación, mejor habla de que en su tierra lo esperan para trabajar. Él sólo platica de su tierra y de la felicidad que tiene por su liberación. En otro tema no ahonda, y es que quizá para él su futuro es incierto. No tiene planes, ni el ni su esposa, no saben a dónde irán posteriormente, ni dónde los ubicarán. Hasta ahora nadie les ha dicho nada. (El Heraldo de Chiapas)
No podré regresar a mi comunidad: Florentino
Para Florentino Pérez Jiménez, su futuro es incierto. Es uno de los 20 indígenas que alcanzaron su libertad tras el resolutivo de la SCJN, pero ahora no cuenta con un trabajo para sacar adelante a sus hijos y lo grave es que no puede regresar a su comunidad donde está toda su familia con excepción de su esposa, que falleció hace seis años. Hoy vive en un hotel; el gobierno decidió pagarle la estancia y la comida, en tanto se decide el lugar donde se irá a vivir al igual que sus compañeros, pues la condiciones políticas y sociales no son las convenientes para regresar a la vida normal; los sobrevivientes de la masacre de 45 indígenas en Acteal han dicho que retornará la violencia. El tiempo en la cárcel pasó lentamente. Pareciera que el tiempo se detiene adentro, está uno solo y nuestros pensamientos son a los que escuchamos, en tanto camina el reloj y transcurre un día encerrado. Viví doce años bajo condiciones difíciles y por un juicio que se distorsionó, porque yo no participé en la masacre de los 45 compañeros muertos en Acteal un 22 de diciembre de 1997, comentó. Dijo ser originario de la comunidad "La Esperanza", ubicada a varios kilómetros de distancia de la cabecera municipal de Chenalhó. Ahí viven sus padres, sus hermanos, cuñados, tíos y abuelos, además de sus cuatro hijos, que no podrá visitar de ahora en adelante por no poder viajar a la comunidad ante las condiciones que el gobierno les expuso. (Cuarto Poder)
Hay condiciones para un regreso
El pastor evangélico de Chenalhó, Manuel Pérez Arias, comentó que en la zona hay un ambiente de paz y tranquilidad, y que la mayoría de los pobladores están abiertos a recibir a los recién liberados del caso Acteal. Al ser cuestionado sobre porqué no van a regresar a pesar de que hay un ambiente de tranquilidad, éste respondió que esto se hace porque el Gobierno del Estado quiere mantener una seguridad y evitar posibles conflictos. Agregó que ellos están de acuerdo con la decisión que se tomó porque saben de personas que han mentido, específicamente de algunos integrantes que forman parte de la Asociación Civil Las Abejas. "Hay rumores y comentarios que cuando regresen los liberados habrá desalojos, problemas, entre otras cosas, lo cual no es cierto, ya que los indígenas no provocan, hay otras gentes que manipulan a los indígenas", mencionó. (Cuarto Poder)
“No hay confesos de la masacre de Acteal”
En una carta, el pastor Arturo Farela Gutiérrez, presidente nacional e internacional de la Confraternidad Nacional de Iglesias Cristianas Evangélicas (Confraternice), aclara que hay “algunas imprecisiones que, a raíz de la reciente liberación de algunos presos por la matanza de Acteal, se han venido dando en los medios de comunicación y que desorientan a la opinión pública. Son sobre todo versiones propagadas por algunos abogados del CIDE y por parte del escritor Héctor Aguilar Camín, quienes aseguran que en el caso Acteal ya hay autores confesos de la masacre. En el caso Acteal no hay confesos. Los cinco procesados que se mencionan –Roberto Méndez Gutiérrez, Lorenzo Pérez Vázquez, Mariano Luna Ruiz, Alfredo Hernández Ruiz y Felipe Luna Pérez– no están confesos, puesto que ninguno de ellos ha reconocido haber matado a las personas que estaban en la ermita de Acteal. Lo que sí obra en autos es que los cinco formaban parte de un grupo de autodefensa que era necesario en virtud de las agresiones zapatistas. Ellos admiten haberse enfrentado –la mañana de ese 22 de diciembre de 1997– con milicianos zapatistas en la periferia de Acteal, pero niegan por completo ser los autores del homicidio de las 45 personas de la ermita. (Proceso)
Acteal: fuerte y doloroso es el silencio
Francisco Mejía escribe en su reportaje que “si se pregunta la opinión sobre la liberación de 20 involucrados en ese hecho, unos, los zapatistas, guardan silencio y dicen que están analizando la situación, en tanto que los otros, evangélicos y priistas que es lo mismo, dicen estar alegres, pero también mantienen la mesura.” (Milenio. Se anexa)
EZLN
Viven un amor zapatista en Corazón del tiempo
Hace poco más de cinco años Alberto Cortés llegó a las comunidades zapatistas con la firme idea de armar una serie de cineclubes en los que proyectara filmes de todas las épocas, desde Charles Chaplin hasta Harry Potter. Conforme transcurrieron los meses, se fue adentrando en los usos y costumbres de esas regiones del sureste y se acercó a los líderes zapatistas para proponerles la idea de filmar una película de amor. El resultado fue Corazón del tiempo, cinta que se estrenó ayer en la cartelera del Distrito Federal. “No fue difícil el acercamiento con ellos porque en cierta forma nosotros no fuimos a esas zonas con el fin de hacer una película, sino de llevarles el cine que difícilmente ven. Cuando surgió la idea de filmar la historia, tuvimos que pasar por varios filtros como las juntas de Buen Gobierno para ver si nos dejaban introducirnos en su cultura y filmarla. Este realizador que en la pasada edición del Festival Internacional de Cine en Guadalajara ganó el Mayahuel al Mejor Director por Corazón del tiempo, cuenta que conoció al Subcomandante Marcos y que desde un principio apoyó el proyecto fílmico y le externó su solidaridad para que el equipo de producción pudiera trabajar sin ningún problema. Es por eso que Cortés, quien dirigió hace 16 años la telenovela Corazón salvaje, asegura que los mismos zapatistas son en gran medida coproductores de la película, ya que contribuyeron con su trabajo —traducido en la construcción de ciertos escenarios, la mano de obra para ambientar las casas y las actuaciones— para darle forma a Corazón del tiempo. (Excelsior)
CHIAPAS
Inconformes ante incumplimiento de la SRA, aquí
Organizaciones campesinas del estado (más de 40), cuestionaron el incumplimiento de Jaime Tomas Ríos Bernal, subsecretario de Reforma Agraria en México, quien se comprometió a asistir a la mesa agraria en Chiapas programada para este 13 y 14 de agosto, pero físicamente según los inconformes, no apareció. Pese a que se registró la instalación de la mesa con presencia del delegado de la Secretaría de Reforma Agraria (SRA), Cesáreo Hernández Santos y funcionarios menores de Secam, no se pudo dar solución a ningún asunto. Cabe señalar que el anuncio se dio a conocer el pasado miércoles por la SRA para este 13 y 14 de agosto, en donde, se informó, se estaría revisando lo relacionado a la problemática de los Chimalapas, con la asistencia del Subsecretario de Ordenamiento de la Propiedad Rural de la SRA, representantes del Gobierno Estatal, Federal y ayuntamientos. Finalmente, los diferentes grupos campesinos que pidieron no especificar su denominación por represalias que se pudieran presentar, indicaron que ya para este viernes, último día de los trabajos, no se llegó a ninguna propuesta y las diferentes autoridades no realizaron acto de presencia. (Cuarto Poder)
Retrasan inicio de clases
Autoridades de salud y educación decidieron aplazar el regreso a clases en los diferentes niveles educativos, en el sector básico. Las clases iniciarán el próximo 7 de septiembre, mientras que el nivel medio y superior lo hará el 31 de agosto. El secretario de Educación, Javier Álvarez Ramos, informó que los días 18, 19 y 20 se llevarán a cabo los cursos de información continua donde se capacitarán a los maestros sobre el manejo del tema de la Influenza Humana A/H1N1. Por su parte, el secretario de Salud, James Gómez Montés, dio a conocer que del mes de abril a la fecha se han registrado un aproximado de tres mil 86 casos de Influenza Humana A/H1N1. (Cuarto Poder, El Heraldo de Chiapas, El Universal, Reforma)
Autopista ya está en construcción
Con una inversión de casi 68 millones de pesos provenientes del Gobierno del Estado, en días pasados comenzaron los trabajos para la construcción de la autopista de San Cristóbal de Las Casas a San Juan Chamula, uno de los compromisos de campaña del gobernador Juan Sabines Guerrero. La primera etapa va de la cabecera de Chamula a La Ventana, donde está el cruce a Zinacantán, por lo que el paso a los vehículos pequeños hacia Chamula, Chenalhó, Pantelhó, San Andrés Larráinzar, Mitontic, Chalchihuitán y otros municipios está cerrado. La segunda etapa irá de La Ventana hasta debajo de La Quinta, donde algunos habitantes se ampararon para evitar que la vía afecte sus propiedades. Según el regidor Andrés Gómez López que habita en La Frontera, por donde pasará la autopista, sólo tres o cuatro familias recurrieron a esta medida, pero el resto de los pobladores de esa y otras localidades aceptaron: "No podemos estar en contra del desarrollo", afirmó. (Cuarto Poder)
ASUNTOS INDÍGENAS
Demandan regular operación de radios comunitarias
Miembros de diversos grupos étnicos demandaron que el Gobierno Federal regule la operación de radios comunitarias, pues es la única forma de que cese el hostigamiento de las autoridades judiciales, porque de clausurarse se dejarían de atender las necesidades de los sectores más marginados. Abraham García Ramírez, consejero de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI), propuso que la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) incluya a los medios radioeléctricos no legalizados en la Frecuencia Modulada (FM), ya que también permitiría que la telefonía rural e internet llegaran a las zonas más apartadas. "Las radios comunitarias cumplen con una función, no deben desaparecer, se les tiene que permitir su operatividad", consideró. Aseveró que esos medios de comunicación podrían ayudar al desarrollo de proyectos de salud, nutrición, desarrollo económico y medio ambiente. En Chiapas, existen cerca de 200 radios clandestinas, distribuidas por las regiones de los Altos, Selva, Centro, Sierra y Fronteriza; la mayoría son patrocinadas por iglesias evangélicas. (El Heraldo de Chiapas)
ARTÍCULOS, COLUMNAS Y EDITORIALES
El mayor asesino de Acteal se llama Ernesto Zedillo
Jaime Avilés escribe en su columna Desfiladero que “Ernesto Zedillo Ponce de León, Emilio Chuayffet Chemor y Julio César Ruiz Ferro son los principales beneficiarios de la abominable decisión de la Suprema Corte, que el miércoles liberó a 20 paramilitares responsables de la matanza de Acteal y pronto soltará a 30 más. Era una política de Estado, planeada y aprobada en el más alto nivel del Poder Ejecutivo federal, y había sido puesta en marcha, en su fase crítica, hacía varios meses.” (La Jornada. Se anexa)
Desconfianza
René Delgado resalta en su columna Sobreaviso que “la pérdida de la confianza en quienes encabezan las instituciones lleva a la ruina del país. ¿Ejemplos? Sobran. Los ministros de justicia no gozan de credibilidad y, entonces, su resolución sobre el caso Acteal es motivo para ponerse el cuchillo entre los dientes. Unos porque están seguros de que los estudiantes y maestros del CIDE que impulsaron la revisión del caso sirven, ¡por favor!, junto con los ministros, a los siniestros intereses de los grupos paramilitares a quienes se imputa el crimen. Otros porque ven, en quienes quieren mantener en la cárcel a los campesinos indebidamente inculpados, un ánimo de revancha y venganza pero no un juicio fincado en derecho, importándoles muy poco sumar una injusticia a otra injusticia. Lo más grave de esa matanza es que se pudo haber evitado. Se advirtió oportunamente de su probabilidad y, sin embargo, el señor secretario de Gobernación de entonces, que cayó del puesto por lo mismo, Emilio Chuayffet, está a punto de reestrenar fuero como diputado.” (Reforma)
Impunidad y vicios procesales
Miguel Concha menciona en su artículo que “esta semana la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) emitió en casos distintos resoluciones contradictorias sobre la procedencia del juicio de amparo, que sin embargo convergen en la continuidad de la vulneración de la tutela judicial efectiva a las víctimas y ofendidos de violaciones graves de los derechos humanos. En el primer caso, argumentando que las víctimas u ofendidos carecen hoy en día del ‘interés jurídico’ para impugnar temas de competencia en un juicio de amparo, rechazó el juicio de garantías interpuesto por la cónyuge de uno de los cuatro civiles ejecutados arbitrariamente por militares en el estado de Sinaloa en marzo de 2008., sin importar lo que ello implica para la convivencia democrática de los mexicanos. Por lo que se refiere al segundo caso, en el que por el contrario la SCJN concedió indistintamente amparos de manera ‘lisa y llana’ a inocentes y culpables de la masacre de Acteal, por abusos y vicios inadmisibles en el procedimiento, aunque aceptados en otros casos y comunes en la procuración de justicia en México.” (La Jornada)
Corazón de tiempo
Gloria Muñoz Ramírez subraya en su columna Los de Abajo que “este fin de semana los zapatistas aparecieron en las pantallas de los cines comerciales en una película de ficción donde se representan a sí mismos.
En el largometraje, dirigido por Alberto Cortés, las bases de apoyo del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) protagonizan una historia de amor en la que actúan como gente de las comunidades, insurgentes y milicianos e, incluso, y no sin rubor, como soldados del Ejército Mexicano. Ellos y ellas lo hacen casi todo. El proyecto Corazón de tiempo fue tomando forma poco a poco; tan despacio, que fue hasta cinco años después cuando pudo empezar a filmarse. En 2007 arriban a la selva Lacandona gigantescos tráileres con todo el equipo de filmación. Pero para llegar aquí, Alberto ya había vivido en carne propia las complejidades de la autonomía zapatista. No fue fácil y más de una vez se topó con ese mundo indígena que no sólo no se mueve con la lógica del cine, sino que, además, es autónomo y rebelde. Los zapatistas se producían solos. Ya sólo faltaba que se dirigieran, pero Alberto, con cuidado, y sobre todo con respeto, fue llevando a los zapatistas actores a sacar una vena artística que les es muy propia. Un público no cercano a la rebeldía y dignidad zapatistas podrá acercarse a esta realidad mediante una cinta que está hecha, sin duda, con el corazón del tiempo.” (La Jornada)
Jorge Madrazo, el procurador de Acteal, como el cohetero
Carlos Puig destaca en su columna Historias del más acá que “sólo hay una cosa peor que ser procurador —me dice Jorge Madrazo—, ser ex procurador. En 1996, Ernesto Zedillo lo nombró procurador. En diciembre de 1997, el día de la masacre de Acteal, lo llamó el Presidente para que se encargara del asunto. Una de sus personas de confianza, Efrén González Pola, fue nombrado fiscal especial. Hubo acusaciones, consignaciones y sentencias. Doce años después, el trabajo de la Procuraduría General de la República de Madrazo está bajo fuego. Fabricación de pruebas, invención de testimonios, indígenas que no sabían español declarando sin traductor. Cuatro votos a uno. Contundente. En la voz de Madrazo hay una mezcla de indignación y tristeza: ‘Nosotros lo que hicimos fue tener acreditados los elementos del tipo penal y la presunta responsabilidad, que es lo que la Constitución le exige al MP, y lo hicimos en condiciones profundamente hostiles y yo creo que la memoria de la sociedad no puede ser tan corta como para olvidar el clima de odio, de resentimiento, de venganza, que había en ese diciembre de 1997 en Chiapas, no solamente en Acteal. Las instrucciones que yo le di al MP fue proceder con legalidad, con rapidez, con eficacia, y sin que las acciones de la Procuraduría generaran más hechos de violencia, porque lo que queríamos a toda costa era impedir que nuestra acción, en lugar de resolver las cosas, pudiera incendiar todavía más esa zona del país tan castigada por tantos años. Con esas convicciones procedimos, pusimos a la disposición de los jueces todo el material probatorio que tuvimos y por lo menos tres jueces, por lo menos tres jueces examinaron la legalidad de esas pruebas al dictar el auto de formal prisión, la sentencia de primera instancia y la sentencia de segunda instancia’. Me dice Jorge Madrazo que nunca fue presionado ni por el presidente Zedillo ni por el secretario de Gobernación, Emilio Chuayfett. ‘Me quiero sentar otra vez a revisar, con quienes fueron mis colaboradores, para revisarlo con mucha serenidad, con mucha prudencia, pero también con mucha firmeza decir lo que nosotros pensamos. Mire, yo me he dedicado por lo menos en el ámbito académico al tema de los derechos humanos de los indígenas, lo tengo escrito, ha sido una de mis vocaciones, de manera que para mí esto es muy paradójico, que ahora se lancen estas imputaciones, de manera que por mi familia, por mis hijos, por el futuro que me puede esperar como profesionista voy a fijar mi posición muy firme en los próximos días’.” (Milenio)
A propósito de Acteal
Alejandro Encinas Rodríguez subraya en su artículo que “durante los últimos años se ha establecido en el país un clima de violencia, incertidumbre y ausencia de autoridad que favorece la violación de los derechos humanos y particularmente de los derechos políticos.
La violencia resurge contra luchadores sociales y militantes políticos, sin que se castigue a los responsables en un escenario de impunidad que forma parte de la vida cotidiana de una sociedad que se va acostumbrando a ésta sin que levante su voz. En el marco de la polémica resolución de la Corte respecto a la matanza de indígenas en Acteal y de la designación del nuevo presidente de la CNDH, es necesario fortalecer una verdadera política de atención a los derechos humanos que garantice condiciones que propicien la paz social, el ejercicio de las libertades y castigar de manera expedita los casos de violaciones a derechos, especialmente los asesinatos y desapariciones de carácter político.” (El Universal)
Ex reos
Carlos César Núñez Martínez menciona en su Portafolios Político que “el gobernador Sabines y el secretario General de Gobierno, Noé Castañón, tomaron una excelente determinación al ‘impedir’ que los 20 excarcelados de El Amate retornaran a sus comunidades en el municipio de Acteal; situación que evitará venganzas por la masacre de 45 indígenas en 1997, porque todavía quedan sobrevivientes y familiares de los muertos. Las heridas continúan abiertas, más cuando están de por medio ONG´s, líderes sociales, catequistas y gente de sotana que mantienen vivo el rencor; las autoridades hacen bien en no darles la oportunidad de revivir el enfrentamiento que de nueva cuenta, podría traer consecuencias lamentables. Por cierto, actores directos e indirectos para bien o para mal de la matanza de Acteal, vuelven a recobrar vida política con la liberación de los 20 indígenas de Chenalhó; ahí está el caso de la pareja conformada por Juana García Palomares y Manuel Anzaldo Menéses, quienes en aquella época se movían por esa región de la entidad.” (Cuarto Poder)
Acteal, un enredo más de la justicia mexicana
Víctor González Avelar resalta en su columna Mirando A Fondo que “lo que realmente sucedió ese día no se llegará a saber con certeza jamás. Siempre que el estado o la política tiene interés en unos hechos, tratarán de meter la mano para entorpecer el brazo de la justicia. Como este asunto de Acteal hemos conocido muchos los mexicanos. ¿En dónde quedó la verdad finalmente? Nadie de los que vivimos lo llegará a saber.” (El Siglo de Durango)
TEXTOS
Acteal: fuerte y doloroso es el silencio
Francisco Mejía/Milenio
Todas las comunidades guardan silencio. Es un silencio de espera que se palpa sobre la carretera, en el verdor de su campo, en Acteal mismo, donde hace casi 12 años ocurrió una masacre de indígenas y, si se pregunta la opinión sobre la liberación de 20 involucrados en ese hecho, unos, los zapatistas, guardan silencio y dicen que están analizando la situación, en tanto que los otros, evangélicos y priistas que es lo mismo, dicen estar alegres, pero también mantienen la mesura.
Hace 12 años, la comunidad de Los Chorros era un bastión de grupos paramilitares, como Paz y Justicia, por ejemplo; hoy, sus hombres, si se les pregunta, simplemente ríen y dicen que eso ya no existe. A saber. Lo cierto es que al entrar uno al pueblo hasta la plaza principal, muchos de sus hombres van con el radio al cinto. La comunicación, dice uno de ellos, es para la defensa y cubre con sus brazos un área que llega a las montañas. Es su cobertura.
En el camino, un hombre, que con otros cuatro repara una fuga de agua, está tenso. Mira el vehículo de los visitantes, escucha las preguntas, pero no deja de agarrar un arma que lleva al cinto. La tiene bien empuñada.
En Acteal, donde ocurrieron esas muertes, su vicepresidente, Pedro Jiménez Arias, mira, guarda silencio y suelta retazos de la vida en el lugar. Sobre el tema de la liberación dice: “No vamos a hablar por hoy: se analiza”.
Aquí vive Manuel Vázquez, de escasos 23 años, un sueldo de 20 pesos al día y un tumor en la cabeza. Cuando se le pregunta sobre aquel pasado, sus ojos se ponen rojos, algo los baña por dentro, y dice que él quedó con tres cadáveres arriba. No se movió para aparentar que estaba muerto. Tenía alrededor de 11 años y ese día perdió a nueve familiares suyos: “Mi padre, mi madre, mi tía, mis primos, mis hermanos…”.
Cuenta y calla cuando llega la orden en tzotzil de que no hay declaraciones sobre el tema. “Me callaré”, dice, cerrando un cierre sobre sus labios. Cuando nos despedimos de él, señala: “Estoy preocupado, estoy triste”. Sabe que los recién liberados pueden representar un peligro.
Dicen que en Acteal nada ha cambiado, salvo la oficina que luce el membrete a la entrada La Búsqueda de bienestar. Al interior, sobre sus muros, se une lo cristiano, lo indígena y la esperanza en un mundo mejor. En el muro exterior, como un destino de los indígenas, se recuerdan las fechas y nombres de sus muertos. Los muertos ocasionados por los otros: los evangélicos, los priistas.
Afuera está sentada Elsy, una mujer de ojos de flor. Se duele: a su esposo lo mataron. Su hija de tres años se llama Olaya y, cuando se le pregunta el tema, sólo mira allá donde enterraron a los cuerpos. Musita algo, pero no importa entenderle. Su rostro lo dice de más.
Las casitas de madera, con techos de dos aguas, están sembradas por aquí y por allá; sus moradores se dedican al corte del café y otros se han ido a Cozumel a trabajar a las fincas de los ricos. Seguro de sirvientes, seguro con los burgueses. Esté es el bastión zapatista, el de Las Abejas.
En Estados Unidos han coincidido con sus enemigos de Los Chorros: los priistas y evangélicos. A todos les tocó ser ilegales. El mismo vicepresidente define la situación del sueño zapatista: Acteal. “Aquí no hay nada ¿de qué vive la gente? Se gana de 25 a 30 pesos al día por limpiar café”.
El mayor asesino de Acteal se llama Ernesto Zedillo
Jaime Avilés/ Desfiladero/La Jornada
Ernesto Zedillo Ponce de León, Emilio Chuayffet Chemor y Julio César Ruiz Ferro son los principales beneficiarios de la abominable decisión de la Suprema Corte, que el miércoles liberó a 20 paramilitares responsables de la matanza de Acteal y pronto soltará a 30 más.
No lo olvidemos: la noche del 22 de diciembre de 1997, cuando varios grupos de gatilleros a sueldo salieron de las comunidades de Los Chorros y Pechiquil, en el municipio de Chenalhó, para dirigirse a la ermita de Acteal donde oraban Las Abejas, Zedillo era presidente de la República y comandante supremo de las fuerzas armadas; Chuayffet era secretario de Gobernación y Ruiz Ferro gobernador de Chiapas, y ninguno de los tres desconocía el terrible clima de violencia, inducida, deliberadamente por ellos mismos, contra las bases de apoyo del EZLN en los Altos.
Era una política de Estado, planeada y aprobada en el más alto nivel del Poder Ejecutivo federal, y había sido puesta en marcha, en su fase crítica, hacía varios meses. Los paramilitares, armados y adiestrados por el Ejército, atacaban las casas y las cosechas de los zapatistas, las saqueaban, las incendiaban y obligaban a hombres, mujeres y niños a refugiarse en las montañas, tiritando bajo la lluvia y el frío.
Mientras esto ocurría –y La Jornadalo documentaba con las crónicas de Hermann Bellinghausen, antes que el tema fuera retomado en televisión por Ricardo Rocha–, Chuayffet se cambió de peinado, y posó para los medios, protagonizando una nota frívola, acerca de su “nueva” imagen. Zedillo entre tanto guardaba silencio y Ruiz Ferro coordinaba las operaciones locales.
El 4 de noviembre de 1997, mes y medio antes de la matanza, los obispos de San Cristóbal de Las Casas, Samuel Ruiz y Raúl Vera, fueron tiroteados a su paso por una comunidad paramilitar del norte de Chiapas. Pero ni Zedillo, ni Chuayffet ni Ruiz Ferro intervinieron para frenar la escalada violenta creada, insisto, por ellos mismos.
La primera semana de diciembre, en el Zócalo, Andrés Manuel López Obrador, entonces presidente nacional del PRD, encabezó un mitin, no muy concurrido por cierto, para exigirle a Zedillo que frenara a los paramilitares. Pero los preparativos de la carnicería continuaron. Todo está documentado en las hemerotecas. En los centros defensores de los derechos humanos abundan los testimonios y las pruebas. Sobran evidencias para demostrar que se trató de un crimen de Estado, con una finalidad militar estratégica.
Hasta ese momento, a casi cuatro años del inicio de la rebelión, las fuerzas armadas no habían ocupado a su entera satisfacción los Altos de Chiapas. Necesitaban un pretexto. Y con la anuencia de Zedillo y de Chuayffet, y la sumisión de Ruiz Ferro, aplicando los manuales de guerra de baja intensidad del Pentágono y utilizando a los paramilitares que habían capacitado en los cuarteles, obligaron a miles de zapatistas a refugiarse en las montañas en calidad de desplazados. Una vez logrado ese objetivo dieron el golpe de gracia en Acteal. Entonces, miles de soldados se aposentaron en los Altos para “evitar” nuevos brotes de violencia.
Al paso de los años, la maniobra bien puede leerse como una jugada de pizarrón. De parte del gobierno, fue la respuesta más brutal a la declaración de guerra que el EZLN emitió el primero de enero de 1994. Pero, al autorizarla, Zedillo cometió un crimen de lesa humanidad por el que algún día, ojalá no muy remoto, será juzgado y condenado. Su delito, como se sabe, es imprescriptible, y cuando en México se restaure la justicia tendrá que responder, no sólo por Acteal sino también por las matanzas de Aguas Blancas, El Charco y El Bosque, cuyo gobierno instrumentó para alcanzar objetivos de corto plazo, entre otros, por ejemplo, justificar devaluaciones temporales del peso. Sólo una bestia como él –a la que según sus propias declaraciones nunca le ha dolido la cabeza– pudo haberle causado a México tantos daños económicos y sociales y, no obstante, conservar el cinismo que le permite pasearse por el mundo como el padre de la transición democrática mexicana... merced a la cual nos dejó entre las pezuñas de un burro como Vicente Fox.
Pero por lo pronto, seamos objetivos, Zedillo y sus cómplices aplazaron por algún tiempo más el juicio que no podrán eludir indefinidamente. Se anotaron, hay que reconocerlo, una pequeña victoria, junto con los sepultureros de la historiografía, que en 2006 desenterraron los cadáveres de los niños, de las mujeres, de los ancianos y de los hombres asesinados en Acteal, y de los fetos que fueron sacados del vientre materno a machetazos, para acusarlos de delitos nefandos. Que la patria los cubra de laureles y de euros.
Gracias a las momias de la Suprema Corte, el futuro de México está en manos de los paramilitares, esos nuevos actores políticos que, inspirado en la experiencia colombiana, Enrique Peña Nieto planea utilizar, si llega a Los Pinos, como agentes pacificadores en contra del descontento popular y, supuestamente, el narcotráfico. No por nada, las relaciones entre la ultraderecha prianista y el gobierno paramilitar de Álvaro Uribe están más sólidas que nunca.
Anteayer, en Bogotá, Calderón olvidó que preside el Grupo de Río y que debe fomentar las buenas relaciones diplomáticas entre los países de América Latina, y delante de Uribe se manifestó en favor de las siete bases militares que Estados Unidos planea modernizar en territorio colombiano, como parte de una eventual guerra contra Venezuela, Ecuador y Bolivia. Con ese gesto de adhesión a Uribe, Calderón lanzó una bofetada a Hugo Chávez, Rafael Correa y Evo Morales. Las consecuencias no tardarán en hacerse visibles.
Lo bueno es, sin embargo, que la inmensa mayoría de los mexicanos ni siquiera se enteró de la excarcelación de los asesinos de Acteal, o de las nuevas formas de represión made in Colombia que se fraguan, y de ningún otro asunto, trascendente o no, porque México, sí, ¡México, nuestro querido México!, le ganó 2-1 a Estados Unidos y eso es lo único que cuenta y por lo cual merece la pena vivir borrachos de gloria hasta que termine el campeonato mundial de Sudáfrica.
Por lo pronto, hay que ir al cine a ver Corazón del tiempo, la película que durante años y con enormes sacrificios escribieron Hermann Bellinghausen y Alberto Cortés, antes de filmarla en la selva Lacandona, con los miembros de una comunidad zapatista que relatan su propia vida, entretejida con la historia de amor entre una mujer que se quiere casar con un soldado del EZLN, pero tiene en contra la opinión de su familia. Un proyecto cinematográfico admirable, que desde su gestación contó con la simpatía y el apoyo de Robert Redford.
Acteal, un enredo más de la justicia mexicana
Víctor González Avelar/Mirando A Fondo/El Siglo de Durango
POCOS MEXICANOS recordamos con exactitud lo que sucedió aquel 22 de diciembre de 1997 en el lejano poblado de Acteal en el corazón de la selva chiapaneca cuando 45 mexicanos de los mas pobres entre los pobres, fueron masacrados por un grupo de mas de cien personas armas.
LO QUE REALMENTE sucedió ese día no se llegará a saber con certeza jamás. Siempre que el estado o la política tiene interés en unos hechos, tratarán de meter la mano para entorpecer el brazo de la justicia. Como este asunto de Acteal hemos conocido muchos los mexicanos.
LA MANIPULACIÓN de los expedientes, la destrucción de evidencias o pruebas y la manipulación también de las pruebas y de los hechos han sido una característica muy especial de la justicia mexicana. Asunto en que el poder político o el Estado tiene algún interés, se convierte en unos cuantos días en un verdadero desgarriate judicial, en abultados y largos expedientes que llegan a ocupar tomos y más tomos hasta que la opinión pública y los medios se cansan y el incidente termina en el arcón de los olvidos.
ESTOS HECHOS DESATARON largos y apasionados debates. Mientras que una parte señala que el asesinato de aquellas persona fue por una fallida estrategia paramilitar, otros tratan de minimizar el alcance del conflicto, para dejarlo en un mero pleito comunitario de tierras
Según la versión oficial, difundida por el gobierno del entonces presidente Ernesto Zedillo, se atribuyó el ataque a una disputas entre grupos locales
EXISTE OTRA VERSIÓN de algunos habitantes del poblado, en el sentido de que los indígenas asesinados tenían simpatías por la causa del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), lo que derivó en que el gobierno, a sus tres niveles, organizara grupos paramilitares para hostigar a la población zapatista y posteriormente causar enfrentamientos para poder justificar el ataque en contra de los zapatistas.
ESTE ASUNTO originó que en enero de 1998 Emilio Chuayffet Chemor renunció a la Secretaría de Gobernación reemplazado por Francisco Labastida Ochoa. Algunos periodistas llamados de investigación llegaron a afirmar la existencia de un plan de contrainsurgencia militar para crear conflictos sociales, como también para provocar la inducción de desplazamiento de poblados, cosa muy difícil de creer por lo complicado de una plan de esa naturaleza, y más cuando el Subcomediante Marcos vivía feliz como vive al día de hoy, en la Ciudad de París, disfrutando de los donativos que varias organizaciones europeas le dispensan.
Legisladores chiapanecos pidieron ayuda a la Organización de las Naciones Unidos (ONU) para que los implicados políticos sean sancionados, pero a la fecha no hay un responsable como autor intelectual preso.
CON EL TIEMPO la Fiscalía General de Justicia de Chiapas anunció la creación de una instancia para reactivar las investigaciones del caso Acteal fiscalía, como todas las creadas por el gobierno que no sirvió para nada. Esa fiscalía tenía a detenidos a los presuntos asesinos, tenía las armas, tenía a los testigos, tenía los antecedentes históricos, las confesiones, en fin, tenía todo el material necesario para realizar una investigación más o menos congruente, pero no fue así.
DESPUÉS APARECIERON una serie de declaraciones, confesiones y denuncias que enredaron aún más el proceso, tales como: que dos de los procesados por la matanza revelaron la ubicación de las armas que fueron usadas durante el ataque y que dos procesados habían confesado su participación en la masacre.
QUE UN TAL Antonio Vázquez Secum era el que habia manejado a los asesinos para ultimar a 45 indígenas de Acteal, como venganza por el asesinato de su hijo Agustín Vázquez, el 17 de diciembre de 1997.También increíble.
FINALMENTE SE CONDENÓ a 34 indígenas a 26 años de prisión, de los cuales solamente dos aceptaron haber sido autores materiales del asesinato colectivo. La Suprema Corte de Justicia de la Nación decidió atraer el caso Acteal porque se trata de un asunto que "reviste un interés superlativo, reflejado en la posible afectación o alteración de valores sociales, políticos o, en general, de convivencia o bienestar".
ANTE LA LIBERACIÓN de los procesados y condenados por la justicia de Chiapas, existen protestas: "El Presidente de la Sociedad Civil Las Abejas rechaza que los detenidos y autores de la matanza queden libres", él es un sobreviviente de la matanza de los 45 indígenas. El odio entre los pueblos y el rencor entre los mas pobres de los pobres sigue en la selva chiapaneca
EL DÍA 12 DE AGOSTO la Suprema Corte de Justicia ordenó la liberación de 20 de los indígenas presos por la matanza de Acteal, ya que sus sentencias se basaron en pruebas y testigos fabricados por la Procuraduría General de la República.
¿EN DÓNDE QUEDÓ LA VERDAD FINALMENTE? Nadie de los que vivimos lo llegará a saber.
---ooOoo---
|
 |