Los contenidos periodísticos que se publican en este resumen informativo son responsabilidad exclusiva de sus medios emisores y no representan, de manera alguna, la opinión de la Coordinación para el Diálogo y la Negociación en Chiapas.
México, D.F, 18 de abril de 2009
EZLN
El gobierno los golpea, los arraiga y los presenta como “asaltantes”
Hermann Bellinghausen escribe desde san Cristóbal de las Casas, Chiapas, que con singular despliegue, el gobierno de Chiapas exhibió como vulgares “asaltantes de autobuses” a seis campesinos tzeltales del ejido San Sebastián Bachajón, adherentes de La otra campaña del EZLN, que se han caracterizado por defender sus derechos territoriales en la codiciada zona de las cascadas de Agua Azul, por donde pasaría la programada autopista San Cristóbal de las Casas-Palenque. (La Jornada. Se anexa)
Operativo da fin al bloqueo
Enrique Romero escribe que este viernes por la tarde un operativo conjunto encabezado por la PGR, con el apoyo de policías sectoriales y el Ejército, terminó con el bloqueo carretero que presuntos zapatistas de San Sebastián Bachajón mantenían desde hace tres días a la altura de las cascadas de Agua Azul como medida de presión para que fueran liberados cinco presuntos asaltantes de caminos que fueron detenidos luego de perseguir una patrulla de la PFP. (Cuarto Poder, La Jornada. Se anexa)
ARTÍCULOS COLUMNAS Y EDITORIALES
Hostigamiento contra la población
Gloria Muñoz Ramírez escribe en su columna Los de Abajo que “los caminos de la selva Lacandona están secos. Los campesinos han empezado a quemar el monte para prepararlo para la siembra. Otros esperarán a que se acerquen las primeras lluvias para iniciar el ciclo y así evitar que se expandan los incendios con las altas temperaturas. El asfalto va ganando terreno en las cañadas. De Las Margaritas el camino ya llega hasta el poblado zapatista de San José del Río, la comunidad anfitriona de la película Corazón del tiempo.” (La Jornada. Se anexa)
El atrevimiento de sacerdotes y párrocos
David Martínez Hernández escribe en su columna ENTRE POLITICOS que “sin disentir en lo más mínimo con las expresiones populares, que como civiles y ciudadanos mexicanos tenemos todos, es motivo de análisis en esta columna del atrevimiento de sacerdotes y párrocos de la Sierra de Chiapas, en abanderar y darle fuerza pública a los miembros del Frente Regional Contra las Privatizaciones (FRCP-FNLS) y el Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS), con la marcha silenciosa que realizaron junto con católicos en contra de concesiones mineras de empresas trasnacionales. Es de muchos chiapanecos conocido que en esa región se ha gestado un movimiento guerrillero, sobre todo en el municipio de Siltepec, y no es extraño, como sucedió con el EZLN que la iglesia católica vuelva a involucrarse anímica y políticamente con movimientos de este tipo, sobre todo sus curas y sacerdotes que militan en la línea proletaria, marxista-leninista, o mejor dicho, en la capucha de la Teología de la Liberación, muy marcada en países como Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Brasil y Venezuela.” (Diario de Chiapas)
TEXTOS
El gobierno los golpea, los arraiga y los presenta como “asaltantes”
Hermann Bellinghausen/La Jornada
San Cristóbal de las Casas, Chiapas. Con singular despliegue, el gobierno de Chiapas exhibió hoy como vulgares “asaltantes de autobuses” a seis campesinos tzeltales del ejido San Sebastián Bachajón, adherentes de la otra campaña del EZLN, que se han caracterizado por defender sus derechos territoriales en la codiciada zona de las cascadas de Agua Azul, por donde pasaría la programada autopista San Cristóbal de las Casas-Palenque.
Según los propios detenidos y sus defensores del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas (CDHFBC), los indígenas fueron obligados bajo tortura a declararse culpables de los presuntos delitos que la justicia estatal les atribuye, con el habitual “respaldo” de la Organización para la Defensa de los Derechos Indígenas y Campesinos (Opddic), organización oficialista que controla el centro turístico de las cascadas en el municipio de Tumbalá, y cuyo acceso atraviesa el ejido de San Sebastián Bachajón, en el vecino Chilón.
El CDHFBC “tuvo conocimiento de la detención arbitraria y actos de tortura, tratos o penas crueles, inhumanos y degradantes, y violaciones a las garantías judiciales” contra ellos. Según información obtenida “durante la revisión médica en presencia del CDHFBC”, Jerónimo Gómez Saragos fue detenido el lunes 13 en Ocosingo por elementos de la Policía Estatal Preventiva (PEP). Asegura “que lo golpearon en la garganta y la espalda”; “me pusieron una cámara fotográfica y un celular en la bolsa del pantalón, y en Tuxtla Gutiérrez los policías me pusieron una bolsa con agua en la cabeza, me vendaron los ojos, me pusieron un pañuelo mojado en la nariz, me obligaron a declarar y no me leyeron mi declaración”.
Gómez Saragos, cuyo rostro (como los de sus compañeros) apareció hoy en decenas de periódicos como otro delincuente que cae en manos de la justicia, “no habla bien español, su lengua es el tzeltal; se percibe dificultad de movimiento del brazo izquierdo y cojea de la pierna derecha”, observa el CDHFBC.
El mismo lunes, en la comunidad de Temó, Chilón, fueron detenidos Antonio Gómez Saragos, Miguel Demeza Jiménez, Sebastián Demeza Deara, Pedro Demeza Deara y Jerónimo Moreno Deara, por elementos de la PEP y la Policía Estatal de Caminos (PEC). Según sus testimonios, “los policías rompieron los cristales del vehículo y los sacaron a jalones, golpes y patadas”. Antonio Gómez Saragos indica haber sido golpeado por la PEP durante su detención y que “fueron obligados a declararse asaltantes y que portaban machetes y navajas”. Gerónimo Moreno Deara tiene roto el incisivo superior derecho, “debido a que en el momento de su detención un policía lo golpeó con el cañón de su pistola”. Aseguraron pertenecer a “la comisión que vigila la carretera por los asaltos” en la zona de Salto del Tigre, cerca de Agua Azul, y negaron traer pasamontañas o machetes. Los detenidos se encuentran “arraigados” por 30 días, “por los delitos de robo con violencia, delincuencia organizada y los que resulten”, documentó el CDHFBC.
Antonio Gómez Deara declara que él y los demás “se encontraban dentro de un Tsuru color guinda cuando elementos de la PEP rodearon el vehículo, rompieron los cristales y los sacaron a jalones, golpes y patadas”, y que “un agente lo tiró al suelo y le puso el pie en el pecho”. Finalmente, que “todos los detenidos fueron forzados por los agentes policiacos para que declararan que ellos eran asaltantes”.
El 15 de abril se inició un bloqueo carretero en el sensible crucero de Agua Azul, por integrantes de la otra campaña de San Sebastián Bachajón, para exigir la liberación de sus seis compañeros. Tras disparos de tropas federales, la movilización se retiró. Reinstalado ayer jueves, hoy fue levantado cuando 800 agentes estatales se concentraron en Ocosingo y Agua Clara para desalojar el bloqueo. Según reportes, destruyeron la caseta de cobro y esta noche rondaban todavía el ejido.
Operativo da fin al bloqueo
Enrique Romero/Cuarto Poder
Este viernes por la tarde un operativo conjunto encabezado por la PGR, con el apoyo de policías sectoriales y el Ejército, terminó con el bloqueo carretero que presuntos zapatistas de San Sebastián Bachajón mantenían desde hace tres días a la altura de las cascadas de Agua Azul como medida de presión para que fueran liberados cinco presuntos asaltantes de caminos que fueron detenidos luego de perseguir una patrulla de la PFP.
El delegado de Gobierno Zona Selva, Gabriel Robles, confirmó el operativo y apuntó que las fuerzas del orden no llevaban armas de fuego, pero sí equipo antimotines y gas lacrimógeno para usar la fuerza si era necesario, al tiempo que señaló que el gobierno de Juan Sabines privilegia el diálogo, pero también hace valer el Estado de Derecho. "De ahí el operativo conjunto para terminar con el bloqueo que ya estaba generando inseguridad y mucho malestar social, además de una mala imagen para el turismo que nos visita en plena temporada vacacional", dijo.
Extraoficialmente se sabe que una fuerza conjunta de 300 elementos policíacos y militares llegaron vía Ocosingo al punto del bloqueo. Al verlos llegar los presuntos zapatistas, entre 100 y 150, que se encontraban bloqueando sin pasamontañas, se replegaron hacia el monte y al cercano poblado de San José en Rebeldía.
Las fuerzas policíacas iniciaron entonces la destrucción de unas casetas que ya estaban construyendo y eliminaron los obstáculos para reanudar la circulación vehicular y se sabe que un contingente se quedará ahí hasta nueva orden para impedir nuevos bloqueos.
Informes extraoficiales señalan que los presuntos miembros adherentes a "La Otra Campaña", cuando vieron que los policías iniciaban la destrucción de sus casetas, armados con palos y machetes se enfrentaron a la fuerza pública y se armó una batalla campal en la que se registró un número indeterminado de heridos de ambos bandos, tanto indígenas como policías, los cuales fueron trasladados a Ocosingo en ambulancias.
Los policías al parecer lograron detenidos, sin que se informara cuántos, los cuales fueron trasladados a Ocosingo y al parecer serán llevados hasta la capital del estado.
Se tienen informes que al ver que eran superados en fuerza por los policías, los presuntos zapatistas se replegaron a la comunidad de San José en Rebeldía, y se esperaba que las fuerzas del orden entraran por los rebeldes, pero no pudo ser confirmado si la fuerza conjunta entró en dicho poblado posteriormente.
De igual forma, la Policía entró en un banco de grava, el cual se disputaban ejidatarios de Agua Azul con los presuntos zapatistas y desalojó la presencia rebelde de ese lugar. Se esperaba que las fuerzas conjuntas también entraran a Agua Clara, en donde desde hace varios meses los presuntos zapatistas expulsaron a los ejidatarios que administraban el centro ecoturístico y se apoderaron de él. Al parecer la intención es devolver el centro a los ejidatarios y desalojar a los invasores.
El Delegado de Gobierno señaló que los cobros ilegales (de 200 pesos por automóvil y hasta mil por autobús) que los presuntos zapatistas realizaron, generaron un gran malestar entre la población afectada, sobre todo porque el pasado jueves por la noche, no conformes con cobrar al conductor de un autobús el peaje, lo abordaron y le quitaron 50 pesos a cada pasajero.
Además, reiteró que los detenidos son delincuentes a los que las víctimas de los asaltos carreteros ya han identificado, por lo que exhortó al EZLN a deslindarse de grupos que amparados en sus siglas delinquen y buscan la impunidad.
Este viernes, el Comisariado Ejidal de Egipto y el Presidente de la Cooperativa de Transporte Ejidal de ese poblado, denunciaron ante la Fiscalía que ayer los presuntos zapatistas, durante el bloqueo en Agua Azul, despojaron a una persona de una de sus unidades, marca Nissan, solamente porque un profesor que vive en Agua Azul y participaba en el bloqueo les dijo que en enero pasado una de esas camionetas casi lo atropella cuando viajaba en su motocicleta. Sin mayores argumentos los indígenas detuvieron el vehículo, por lo que ya fueron acusados por robo de vehículo.
Hostigamiento contra la población
Gloria Muñoz Ramírez/La Jornada
Los caminos de la selva Lacandona están secos. Los campesinos han empezado a quemar el monte para prepararlo para la siembra. Otros esperarán a que se acerquen las primeras lluvias para iniciar el ciclo y así evitar que se expandan los incendios con las altas temperaturas. El asfalto va ganando terreno en las cañadas. De Las Margaritas el camino ya llega hasta el poblado zapatista de San José del Río, la comunidad anfitriona de la película Corazón del tiempo. Y se espera que llegue hasta la comunidad priísta de San Quintín, que alberga el cuartel militar más grande de la zona. Los camiones repletos de soldados siguen siendo la estampa constante desde el 9 de febrero de 1995, cuando el gobierno federal optó por la militarización y paramilitarización para eliminar a los zapatistas.
Siete gobernadores han pasado por Chiapas desde el inicio de la guerra de enero de 1994. Todos, sin excepción de color o filiación, han enfrentado al EZLN con armas y sin ellas, han intentando todo para minar sus bases y sin ninguna originalidad anuncian cada tanto la defunción del movimiento. La existencia de cientos de comunidades en resistencia afirma lo contrario.
El gobierno de Jaime Sabines continúa la misma política de hostigamiento y en tan sólo una semana ocurrieron dos agresiones que corroboran que Chiapas sigue siendo un polvorín en el que actúan como cómplices todos los niveles de gobierno.
Al grito de “¡Vamos a tomar sangre! ¡Vamos a matar a estos pinches zapatistas!”, los miembros del Partido de la Revolución Democrática (PRD) de Zinacantán agredieron a las bases de apoyo de Sok’on, poblado despojado de su manantial desde hace nueve años por este mismo grupo.
Fue el pasado 12 de abril cuando 26 personas procedentes de Nachij, encabezadas por las autoridades perredistas municipales, amenazaron con picos y palos a la población zapatista. “Todo tiene un límite”, advierte la junta de buen gobierno con sede en Oventic. En esta ocasión, señalan, “no sucedió nada, sólo porque los zapatistas no caemos en provocaciones (ni) enfrentaremos a nuestros hermanos indígenas, aunque estén siendo usados por el mal gobierno sabinista”.
Por otra parte, en la zona norte del estado el Ejército federal disparó en seis ocasiones para romper el bloqueo que a la altura de las cascadas de Agua Azul organizaron pobladores del ejido San Sebastián Bachajón, en demanda de la liberación de seis tzeltales detenidos y torturados desde el pasado 14 de abril. Al plantón arribaron, además del Ejército, miembros de la Policía Federal Preventiva (PFP) y de la policía estatal, quienes lograron que se levantara el bloqueo, aunque éste fue reinstalado horas más tarde y hasta el momento permanece bajo amenaza.
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