Los contenidos periodísticos que se publican en este resumen informativo son responsabilidad exclusiva de sus medios emisores y no representan, de manera alguna, la opinión de la Coordinación para el Diálogo y la Negociación en Chiapas.
México, D.F, 26 de enero de 2008
EZLN
Territorios zapatistas, bajo la lupa de la CCIODH; anuncia sexta visita
Hermann Bellinghausen escribe desde San Cristóbal de las Casas, Chiapas, que la Comisión Civil Internacional de Observación por los Derechos Humanos (CCIODH) el 2 de febrero se trasladará a Chiapas, para establecer una oficina en San Cristóbal de las Casas. Sus miembros, procedentes de diez países, recorrerán diversas comunidades indígenas y obtendrán testimonios de éstas, así como de las ONG dedicadas a los derechos humanos y diversas instituciones involucradas en la actual situación de conflicto en los territorios autónomos zapatistas, por las agresiones y los numerosos intentos de desalojo y despojo a que están sometidos. (La Jornada. Se anexa)
GOBIERNO FEDERAL
Alistan cambio en SEGOB
El primer relevo en las subsecretarías de Gobernación está listo, luego de que concluyera la evaluación que Juan Camilo Mouriño inició la semana pasada a su llegada a la dependencia federal. En los próximos días se concretará la salida de Juan María Naveja de Anda como subsecretario de Normatividad de Medios. En su lugar se prevé la llegada de Irma Pía González Luna Corvera, quien actualmente se encuentra al frente de la Dirección General de Radio, Televisión y Cinematografía (RTC), que depende de la Secretaría de Gobernación (Segob). La funcionaria llegó a RTC el pasado 16 de mayo de 2006, en sustitución de Eduardo Garzón Valdez. La dirección general de RTC es la instancia normativa para los concesionarios de radio, televisión y de las producciones cinematográficas, y la encargada de vigilar que los industriales del sector se apeguen a las normas. Ahora, González Luna Corvera se perfila a la Subsecretaría de Normatividad de Medios, donde tendrá la responsabilidad de “integrar, apoyar, conducir, coordinar, evaluar y orientar las acciones de comunicación social de las dependencias y entidades del gobierno federal y de los medios de comunicación del país, para dar una imagen congruente y oportuna de las acciones gubernamentales”. Mientras tanto, el presidente Felipe Calderón realizó ayer nuevos nombramientos dentro de la estructura de la Oficina de la Presidencia de la República. Como coordinador de Asesores fue nombrado Antonio Vivanco Casamadrid y al frente de la Coordinación de Opinión Pública se designó a Rafael Giménez Valdés. Por su parte, la Coordinación de Comunicación Social de la Presidencia anunció el nombramiento de Mauricio Guerrero Gómez como director general de Medios Internacionales; en tanto que en la estructura de la Secretaría Particular de la Presidencia se designó a Alejandra Gutiérrez Valdez al frente de la Coordinación de Agenda, Eventos y Audiencias Presidenciales. (Excélsior)
Cambios
En la columna Trascendió se informa: “Que el secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, decidió “quitar el pie del acelerador” y aguantar hasta la próxima semana los cambios en las subsecretarías. (Milenio)
IGLESIA
Indígenas de México sin progreso
"Los indígenas de México siguen en el piso bajo de la sociedad, pero han avanzado en la toma de conciencia de ser sujetos de su propia historia", afirmó el obispo emérito de San Cristóbal, Samuel Ruiz García, quien con una misa en la catedral celebró este viernes, 48 años de su consagración episcopal. Antes de finalizar la celebración, Ruiz García, de 83 años de edad, y quien fue el primer obispo en ser ordenado en la catedral de San Cristóbal, agradeció a Dios por los beneficios recibidos por él y por la diócesis que encabezó de 1960 al 2000. A la misa asistieron 30 sacerdotes con ritos indígenas. Ahí, el párroco de Tila, Heriberto Cruz Vera, leyó un mensaje de reconocimiento al llamado tatic (padre), en el que hizo un recuento de las principales acciones de éste durante 40 años al frente de la diócesis de San Cristóbal, entre las que destacó la mediación que hizo entre el Gobierno Federal y el EZLN después del levantamiento armado. (Cuarto Poder, La Jornada)
Erigirán monumento a obispo Samuel Ruiz
Este viernes se anunció la creación de un centro comunitario para preservar la memoria histórica del trabajo pastoral realizado por el obispo Samuel Ruiz García, durante 40 años en la diócesis de San Cristóbal de Las Casas. El anuncio fue hecho durante la misa que este viernes al medio día se celebró en la catedral de San Cristóbal, en homenaje a los 48 años de consagración episcopal del prelado. El homenaje Un colaborador de Ruiz García explicó que la idea es que en el centro comunitario sean colocados los galardones, premios, medallas y pergaminos que el obispo ha recibido en todos estos años. (Cuarto Poder)
ARTÍCULOS, COLUMNAS Y EDITORIALES
Feminismo abajo y a la izquierda
Sylvia Marcos escribe en su artículo que “el zapatismo ha incluido desde sus inicios la lucha de las mujeres por sus derechos, insistiendo y poniendo de relieve sus contribuciones. El zapatismo es hoy la respuesta más acabada y completa a las luchas mundiales de resistencia en contra de ambiciones desmedidas que están acabando con el planeta. (La Jornada. Se anexa)
Delitos y pecados
Diego Petersen Farah comenta en su artículo: “Pocas cosas hay tan complicadas en este mundo como la administración de lo sagrado. ¿Quién decide qué conductas son perdonables y cuáles no?? Es, literalmente, una tarea de locos. Las declaraciones del obispo Felipe Arizmendi hechas en Acapulco muestran cuán complicado es querer ser el representante de Dios en la Tierra. Según Arizmendi, los narcotraficantes no son católicos, aunque ellos se consideren a sí mismos seguidores de esa fe y, más aún, aunque crean fervientemente en los preceptos de la Iglesia católica. El hecho de ser violentos y dedicarse a actividades ilícitas los excluye de una Iglesia y de una fe. Es, en el sentido más puro de la palabra, una excomunión; Arizmendi decidió separar de la comunidad católica a esos católicos que tienen un comportamiento delictivo. No separó de la comunidad a todos los delincuentes ni a todos los pecadores, sólo a un grupo que se identifica por un comportamiento delictivo específico. El asunto no tendría mayor trascendencia si no fuera porque hace unos años otro obispo, con la misma jerarquía que él dentro de la Iglesia, monseñor Ramón Godínez, declaró que las narcolismonas se purificaban en el cepo. Por el contrario, el propio obispo Arizmendi señala que ni la pederastia ni la corrupción política son motivo de exclusión de la comunidad católica.
Los sacerdotes y obispos, dijo en relación a los casos de sacerdotes que abusan de menores, “fallamos, somos débiles todos, somos tan humanos y como cualquiera fallamos, pero tenemos alguien que nos salva que es Jesucristo”. De los políticos católicos corruptos dijo que no son buenos católicos, pero lo siguen siendo. ¿Por qué unos delitos son tolerables para el catolicismo y otros no? Sólo Felipe Arizmendi lo sabe”. (Milenio)
Solidaridad con Hermann Bellinghausen
En El Correo Ilustrado, Patricia Bonicelli, informa desde Italia que: “Quiero expresar toda mi solidaridad y apoyo a todos sus periodistas, y en particular a Hermann Bellinghausen, cuyas notas siempre leo con interés, por la fuerza, la profundidad y la ‘vibra’ con la cual comenta, analiza y nos informa respecto de todo lo que está pasando ‘abajo’. (La Jornada)
TEXTOS
Territorios zapatistas, bajo la lupa de la CCIODH; anuncia sexta visita
Hermann Bellinghausen/La Jornada
San Cristóbal de las Casas, Chiapas. La Comisión Civil Internacional de Observación por los Derechos Humanos (CCIODH) anuncia su sexta visita a nuestro país para el próximo día 30, con una confererencia de prensa en el Club de Periodistas de la ciudad de México. Esa misma fecha, la comisión instalará sus oficinas en las calles de División del Norte y Eugenia.
El 2 de febrero, la CCIODH se trasladará a Chiapas, para establecer una oficina en San Cristóbal de las Casas. Sus miembros, procedentes de diez países, recorrerán diversas comunidades indígenas y obtendrán testimonios de éstas, así como de las ONG dedicadas a los derechos humanos y diversas instituciones involucradas en la actual situación de conflicto en los territorios autónomos zapatistas, por las agresiones y los numerosos intentos de desalojo y despojo a que están sometidos.
Actualmente se encuentran amenazadas diversas comunidades en resistencia, dentro de los territorios de los cinco caracoles de las juntas de buen gobierno del EZLN. Los principales focos de tensión y riesgo de violencia paramilitar o institucional se localizan en los municipios El Trabajo y La Dignidad en la zona norte y las comunidades establecidas en las márgenes del río Agua Azul.
Se agregan las numerosas comunidades donde la Organización para la Defensa de los Derechos Indígenas y Campesinos (Opddic) y otras organizaciones oficialistas mantienen amenazas de despojo de tierras en Chilón, Tila, las cañadas de Ocosingo y Las Margaritas, dentro de diversos municipios autónomos. Y la posibilidad de que el gobierno de San Cristóbal de las Casas cumpla su “promesa” de desalojar la reserva ecológica zapatista del Huitepec.
Otro pendiente en Chiapas es la aplicación de justicia en las matanzas de Acteal (1997) y Viejo Velasco Suárez (2006). Los autores intelectuales y muchos de los materiales siguen impunes, especialmente en el segundo caso, que involucra a los cuerpos policiacos, la comunidad lacandona y, presumiblemente, miembros de Opddic.
Posteriormente, la comisión –compuesta por más de 50 delegados de Europa, Estados Unidos y Canadá– se dirigirá a Oaxaca, para permanecer allí del 10 al 13 del mes próximo. La represión de los gobiernos federal y estatal en 2006 y 2007 contra la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca ha sido otra preocupación de la CCIODH, así que dará seguimiento a sus obervaciones en materia de presos políticos y derechos humanos de las comunidades y el movimiento social.
Finalmente, la comisión internacional seguirá la situación en San Salvador Atenco, en el estado de México, con similares objetivos, y continuará con su agenda de entrevistas y visitas en el Distrito Federal hasta el 20 de febrero.
Feminismo abajo y a la izquierda
Sylvia Marcos/La Jornada
El zapatismo ha incluido desde sus inicios la lucha de las mujeres por sus derechos, insistiendo y poniendo de relieve sus contribuciones. El zapatismo es hoy la respuesta más acabada y completa a las luchas mundiales de resistencia en contra de ambiciones desmedidas que están acabando con el planeta. Aquellos que lo niegan son los que nunca comprendieron a fondo sus propuestas radicales a otra forma de hacer política y de gobernar, a otra forma de cotidianidad donde las mujeres tengamos derecho a la misma dignidad y respeto que los varones. Es otra forma de concretar y resolver las carencias y los anhelos de todos los desposeídos, y entre ellos los pueblos indios. Sin el zapatismo vivo y propositivo nuestra esperanza se desvanecería, quizás sobre todo la mía como mujer y mexicana.
Hace un tiempo los zapatistas, por medio de su vocero, reconocían “falta lo que falta” al referirse a la situación de las mujeres en el medio de su organización y su lucha.
La voz de una comandanta ante el foro alternativo a la OMC en Cancún en 2003 lo expresaba así:
“Hermanas mujeres indígenas y campesinas: les queremos decir que se organicen para luchar contra el neoliberalismo que nos humilla, que nos explota, que nos quiere desaparecer como indígenas… y como mujeres.”
Su grito despierta conciencias en todas nosotras mujeres. Hay que luchar al lado de los hombres para la creación de otro mundo que sí es posible. Con lucidez impresionante, la comandanta continuó su discurso tintado de sintaxis tzotzil:
“Tambien queremos decir a los hombres que nos respeten nuestro derecho como mujer… pero no lo vamos a pedir como favor, sino que lo vamos a obligar a los hombres que nos respeten.”
Después de esta actitud retadora, añadió con un dejo de tristeza: “porque muchas veces el maltrato que recibimos las mujeres no sólo lo hace el rico explotador. También lo hacen los hombres que son pobres como nosotras… nuestros esposos, nuestros hermanos, nuestros padres e hijos, nuestros compañeros de lucha y los que trabajan y están organizados junto con nosotras” (“Mensaje de la comandanta Esther a la movilización”, La Jornada, 10/9/03).
Así pues, el zapatismo es una propuesta innovadora, una promesa en camino de cumplirse totalmente, una fuerza que admite en sus rangos las múltiples luchas por la justicia de los desposeídos que se movilizan en nuestro planeta hoy. Logra unir la lucha por la dignidad, el respeto y la justicia con los pueblos indios y las reivindicaciones feministas de nuestro gran movimiento intergaláctico de mujeres.
Las y los zapatistas lo están logrando y su movimiento es el más esperanzador para las feministas que estamos abajo y a la izquierda.
La participación de las mujeres en la construcción de un nuevo mundo donde quepan todos los mundos es imprescindible. Pero su participación tiene que ampliarse para incluirnos en todos los niveles de organización y decisión.
Las mujeres zapatistas nos han puesto su ejemplo con sus aportes y avances en las prácticas cotidianas y de liderazgo político. Cito a la comandanta Hortensia:
“Queremos decirles que nosotras las mujeres indígenas zapatistas estamos tratando de participar a todos los niveles de lucha, estamos tratando de levantarnos y de despertarnos de nuestro dolor y de nuestra muerte, porque nosotras las mujeres somos las que más hemos sufrido las grandes injusticias de humillación, porque nosotras las mujeres somos las que menos oportunidades hemos tenido para vivir dignamente, nunca hemos tenido derecho a ningun tipo de servicio” (Crónicas intergalácticas EZLN, Planeta Tierra, México, 1996, p. 19).
Esto mismo podría expresarse en términos teóricos y académicos. Pero prefiero dejarles la voz a mis lúcidas colegas zapatistas. Sus palabras sencillas y a la vez profundas lo explican todo. Las mujeres sufrimos diferencialmente a los varones las mismas condiciones. Sea la pobreza, sea la humillación, el abuso o la discriminación por ser indígenas. A las mujeres –en estos regímenes patriarcales– nos toca un bonche más. Así porque sí, porque somos mujeres biológicas y nada más.
No pienso extenderme en las complejas teorías feministas que sistematizan estas diferencias. No caben aquí, la compañera zapatista ya lo dijo como vocera de todo el movimiento. No es la voz individual de ella como mujer zapatista, sino la voz de una comandanta que expresa la colectividad zapatista. (Palabras de bienvenida de la comandancia general del EZLN en la voz de la comandanta Hortensia, 1996.)
Por eso estoy enamorada del zapatismo. Por la búsqueda, permanentemente reasumida de una inclusión, respeto y dignidad de las mujeres. Y también porque sus posturas y demandas recobran las configuraciones indias mesoamericanas. Configuraciones ancestrales, pero también contemporáneas, que nos inspiraran a forjar ese nuevo “otro” mundo que anhelamos.
Respetar y recobrar selectivamente configuraciones ancestrales indígenas –como la toma de decisiones por consenso, o la conceptualización de la dualidad varón/mujer, entre otras varias– contribuye en crear una sociedad no sexista. Estos dos proyectos no están organizados jerárquicamente. Según entiendo, son proyectos interconectados.
En su teoría de la posicionalidad, la afroestadunidense Bell Hooks insiste en proponer que no se prioriza uno sobre lo otro. Apoyar al uno no implica ningún descuido al otro.
Uno es tan importante como el otro y caminan a la par, caminar parejos, usando una metáfora predilecta de las zapatistas para definir la relación equitativa con los varones que ellas anhelan.
Pero este amor mío por las propuestas zapatistas y que dura al atravesar no sólo años, sino épocas, se construye con la tolerancia por las incompletudes, los intentos fallidos, las buenas voluntades de corregir fallas. Falta lo que falta. Y ahí estamos, albergando esperanzas de que el empuje de las zapatistas, por ellas mismas y sin tutelajes de feminismos hegemónicos, logre sus derechos, y a la vez los de todas nosotras las mujeres organizadas. Por esto y por sus logros son nuestro ejemplo.
* Extractos de la ponencia presentada en el Coloquio Andrés Aubry, EZLN, 13 de diciembre de 2007. La doctora Sylvia Marcos es una sicóloga que desde la década de los 60 del siglo pasado se colocó del lado de la antisiquiatría y de la postura antinstitucional en siquiatría. Junto con Ronald Laing, David Cooper, Franco Basaglia, Thomaz Zazz y Carlos Monsiváis impulsaron un grupo denominado Red de Alternativas a la Psiquiatría en América Latina.
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